"No existen más que dos reglas para escribir: Tener algo que decir y decirlo."
Oscar Wilde



jueves, 7 de julio de 2016

Yo también corrí el Encierro de San Fermin




YO TAMBIÉN CORRÍ EL ENCIERRO DE SAN FERMIN

Hoy, 7 de Julio, día de San Fermin, me gusta escribir siempre algo referente a la fiesta, pero no me encontraba bien y tampoco estaba inspirado, o sea que  he reeditado uno que escribí hace algún tiempo ya, pero no puedo dejar este día sin hablar de él. Le tengo cariño.
Al que lo haya leído pues lo recordara y el que no lo haya leído tiene la oportunidad de leerlo y reírse un buen rato. !!Gora San Fermin!!....todos a divertirse.


Era un toro bragado, pelirrojo, correoso, con los pitones bien puestos, algo torpe de paletilla, zanquilargo y de unos 500 kilos aproximadamente. de peso. Este animal era el que me seguía sin parar, sin darme respiro, como si yo le hubiera hecho alguna putada. Fue precisamente él, ese cacho morlaco, el que me cogió por el culo, -con perdón-, y me lanzo contra un portal de la calle Estafeta. Todos los que me vieron pasar por encima de sus cabezas dijeron... !!Ahí va Dioossss!! que golpe!! y como vuela!!.  Hasta que caí al suelo. Y todo esto pasó delante de la joven extranjera que había ligado la víspera. La chica estaba justo encima de donde me tiro el toro.  En un balcón.

Ella era una australiana que quería conocer los sanfermines en vivo y directo. Era una chica estupenda, Kayla se llamaba. Con sus 185 centímetros de altura, su minifalda blanca sanferminera muy corta, blusa también blanca con unas manchas de gotas de vino, muy propio de estas fiestas, un sombrero de ala ancha, una pulsera de piel de serpiente y el obligado pañuelo rojo anudado a su cuello. Kayla me dejó completamente embobado. El destino hizo que nos conociéramos allí, bebiendo del mismo chorrito de vino y de la misma bota. Pero Kayla se empeñó en preguntar lo que nunca debió preguntar...

-¿Tu correr los toros?..me dijo con un castellano sinceramente malo.
-Ejeenn!..¿yo? por supuesto, faltaría más. Todos los años corro delante de los toros notando el roce de sus astas en mis muslos. Estoy lleno de cicatrices.
-Ohhh!! valiente valiente, tu ser muy valiente. Tu ser como un toreador!
-Más o menos le dije
-¿Tu llevar capote?
-Pues mas bien no, solo llevó el periódico.
-Mañana te veré darling toreador, my love. Estar yo en balcón, encima de churrería,.mmmmm!..that rich.
-Esta bien, pero estate atenta porque pasaré como un rayo, soy el que lleva una ikurriña en la espalda.
-Oh, Ok dear friend!

La verdad era que yo no había corrido un encierro en mi vida, pero bien por el afán de sorprenderla, o que me había sentado el vino muy mal, terminé diciéndola que yo era un corredor experto .
A la mañana siguiente para las siete estaba con unos de la cuadrilla cantándole al Santo patrón, periódico en mano, la canción de siempre, esa que dice,."A San Fermin venimosss por ser nuestro patroooon...etc, etc." Tenía un sueño terrible y las piernas me temblaban. Me había acostado tarde y madrugado mucho. La resaca que tenía era terrible.

Nos colocamos en la calle Estafeta, e Iñaki me dijo:..tu tranki que ya te avisare. Sonó un chupinazo que de lo poco que sabía, creo que era el cohete que indica cuando sale la manada de toros del toril o como se llame.
Pasaban los segundos y allí seguíamos esperando, haciéndonos los duros. !!Ahora, Ahora, que ya están aquí!! grito Iñaki y echamos a correr como locos. Yo no corría de esa forma desde las manifestaciones, cuando nos seguían los polis con las porras. Miré hacia atrás para medir distancias y fue ahí cuando lo vi. Era un toro como un ferrocarril de grande el que me seguía. Con una cornamenta que por un momento me pareció que ocupaba todo el ancho de la calle. Tenía una mirada extraña, como diciendo,..tú no te me escapas cabroncete! Y no. No me escape. Note como algo me cogía del culo, -con perdón- y me hacía elevarme. Tanto me elevo, que llegue al primer piso y así pudo verme Kayla, la australiana.

-Oh my love, my toreador, that brave you are (que valiente eres)..Me dijo al verme a la altura de su balcón. It will wait for you (te esperare) continuó diciendo.
Fue lo único que le escuche decir. Después descendi cayendo dentro del portal número doce de la calle Estafeta. Algún vecino me echo algún euro pensando que era un mendigo. Tenía el pantalón desgarrado, se me veía el culo, sangraba y todo me daba vueltas.

Los amigos vinieron y me dijeron:..¿pero qué haces ahí tirado?...Joder Arkaitz, como corrías, creo que el toro te ha embestido por hacerle correr tanto.

-Si, si, tu riete pero tengo el culo despellejado del golpe y con una herida..



-Venga!,,vamos Arkaitz, llamale a tu Kayla y desayunemos chocolate con churros, que ya es hora.

-Tienes razón, disfrutemos que ya queda menos para el fin de las fiestas, para cantar el “pobre de mí”.

-!Kaylaa!!..bajaaa!! que el toreador te lleva de churros

-Hummmm...very very rich...


arkaitz

votar bitacoras

Botones Twitter
Bitacoras.com
Copyright © - El Rincón de Arkaitz