"No existen más que dos reglas para escribir: Tener algo que decir y decirlo."
Oscar Wilde



viernes, 30 de enero de 2015

Esas queridas abuelas




ESAS QUERIDAS ABUELAS



Se que han pasado días desde que los Magos de oriente pasearon por nuestras calles y escalaron nuestros balcones para dejarnos sus presentes, pero es ahora cuando me he acordado. Viendo el material fotográfico del que dispongo de aquel desfile de carrozas reales, he recordado aquella buena señora mayor, una abuela, dispuesta a dejar sin caramelos a los tres monarcas

Pero, os explico. La víspera del día de la Epifanía, más normalmente llamado día de Reyes, como es costumbre en ciudades y pueblos, pasearon por las calles los tres Monarcas saludando y repartiendo caramelos y dulces a los niños. Niños que reían, lloraban, gritaban, saltaban, en fin, todos totalmente nerviosos. 

Yo mientras, con mi cámara, inmortalizaba aquellos instantes para posteriormente entregárselo a la agencia. Pero algo me sorprendió, algo que no era normal. Vi, como una señora mayor, diríamos que una señora abuela, pero muy abuela, estimulada por un no se que, quizás por algún impulso ancestral en su sistema sanguíneo o una fuerza sobrenatural escondida en su interior, se abría paso entre la multitud empujando a la gente a diestro y siniestro, niños y no niños, consiguiendo llegar hasta la carroza de su majestad el Rey Baltasar que con su brazo en alto saludaba a la multitud. 
 Una vez al pie de la carroza comenzó a escalarla al más puro estilo Juanito Oiarzabal o cualquier otro escalador de élite, ante la atónita mirada de su majestad el Rey Baltasar que con gran asombro de él y sus ayudantes o pajes la miraban como si de un yihadista se tratara dispuesto hacer de las suyas. Con una habilidad tarzanesca llegó hasta uno de los grandes sacos de caramelos, piruletas, chupa chups y demás dulces que contenía, llenándose los bolsillos y el bolso de dichos dulces, para posteriormente y una vez conseguido el botín, imagino para sus nietos, saltar como si se tratase de una gimnasta olímpica de triple salto..
Los que nos dimos cuenta del gran asalto a la carroza de su majestad nos quedamos totalmente acongojados. De dónde podía sacar fuerzas aquella señora para hacer semejante asalto. Creo, y es a la conclusión que llegue, que las abuelas cuando de nietos se trata son capaces de todo, hasta del asalto a las carrozas reales.

A mi alrededor pude ver abuelas  que se quitaban los jerseys, con el frío que hacía, y lo utilizaban de "red" levantándolo por encima de las manos de los niños para "pescar" más caramelos. Muy ingeniosas ellas.

¿Pero por qué lo hacen? No! no seamos mal pensados, no lo hacen por el dinero. ¿Cuanto puede costar un kilo de caramelos? ¿6 euros? seguro que en cualquier tienda de chucherías podrían comprarlo. Pero es la lucha por sentirse útiles. Por no ser como una sombra en la familia. Esas mujeres han levantado una familia y se merecen nuestro respeto. Y, aunque haya momentos que veamos a nuestra abuela hacer el Spiderman por unos cuantos caramelos, capaces de asaltar la carroza Real hasta el punto de darnos vergüenza ajena, a todos nos encantaría tener una abuela así. Son encantadoras. Cuidémoslas.

Agur amigos!

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.

 arkaitz


-VOTAR BITACORAS-

12 comentarios:

  1. Las abus somos ¡lo más! jajajajajajaja abrazo amigo

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    1. Querida Fiaris, seguro que tu eres una abuela de las que te rodean los nietos para que les cuentes cuentos, no?....jejeje Me alegro por ello.

      Un beso muy grande Fiaris. Gracias.

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  2. Ja, ja, ja. Me recuerdan mucho a la abuela de mi hija y a mi suegra, que por cierto son clavadas.

    ¿Y vosotros no erais más del olentzero?

    Un abrazo

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    1. Dry, leyendo este relato o viviéndolo como lo hice yo, te identificas con tu abuela o abuelas echando leches, son clavaditas. Llegando a una determinada edad y con nietos, la mayoría actúan igual. Hay excepciones, claro!

      Oye Dry y pá chulos nosotros o mejor dicho los niños. Aquí celebramos la noche del 24 el Olentzero y la noche del 5 los Reyes. Claro, así terminan los bolsillos :-(

      Un abrazo Dry y gracias.

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  3. ¡Jajaja! menos mal que no estaba en Vitoria con tu cámara. Mi pareja perdió mi pista ante el amontonamiento, codazos y pisadas de una lanzada de caramelos de uno de los reyes, creo que los pequeños alucinaban con una expresión de extrañeza por el comportamiento de los abuelos y ellos ni intentaban cogerlos y menos mal porque habrían salido mal parados.
    Lo has descrito maravillosamente y además con ese plus de divertimento que llevan tus letras que hace que sea una delicia leerte.
    Besos de nieve, pero besos.

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    1. jajaja...ya te encontró tu pareja Pilar? jajaja..no me extraña, con eso de los caramelos de los Reyes siempre ocurre lo mismo, es un cachondeo. Menudo ejemplo se da a los chavales. Menos mal que están nerviosos perdidos y con un poco de suerte al día siguiente ni se acuerdan. Por lo menos esperemos que ocurra eso.

      Oye Pilar, es un placer que digas eso, lo de la delicia de leer. Me da ganas y fuerzas para seguir escribiendo. Gracias guapetona! Un beso.

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  4. Respuestas
    1. Aúpa Pili, aúpa!! esas abuelas pueden con todo. Fíjate lo que llevan encima, la cantidad de vida consumida encima de sus hombros y sin embargo cuando de un ser querido se trata no miran nada. Si hay que escalar pues se escala. Así me gustan!! ¿Pili, tu eres amoña (abuela)? no se, pero tengo la idea de que tus hijos todavía son peques, no? Bueno, ya me contaras q igual estoy equivocado.

      Un besazo Pili,..y gracias.

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  5. Gran parte de lo que sé y cómo soy, se lo debo a mis abus. Y se me llena la boca al decirlo.
    Un besín.

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    1. Que bonito es lo que dices Marie. Cómetelas a besos, se lo merecen. Que tengas unas abuelas o hayas tenido, que no lo sé, que te hagan hablar así de ellas es algo muy grande.

      Me alegra mucho verte por aquí, ahora soy yo quien debo visitarte.

      Un beso Marie,....gracias!

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  6. Es una anécdota muy bonita. Iba a consentir ella que sus nietos se quedaran sin chuches, jaja!..Son increíbles los mayores. Lo que noto es que con el paso del tiempo pierden la vergüenza y son muchísimo más espontáneos con todo el mundo. Dicen que algunos tienen mal genio, yo creo que ya no se andan con tontadas.
    Un beso,

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  7. Es una anécdota muy bonita. Iba a consentir ella que sus nietos se quedaran sin chuches, jaja!..Son increíbles los mayores. Lo que noto es que con el paso del tiempo pierden la vergüenza y son muchísimo más espontáneos con todo el mundo. Dicen que algunos tienen mal genio, yo creo que ya no se andan con tontadas.
    Un beso,

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