"No existen más que dos reglas para escribir: Tener algo que decir y decirlo."
Oscar Wilde



viernes, 25 de octubre de 2013

Días de Descanso






DÍAS  DE  DESCANSO





Hola queridos amigos!

Me acabo de sentar delante del ordenador con la intención de escribir alguna de mis locas historias, aunque tengo que reconocer que lo hago con muchísima pereza. De la misma manera que lo hiciera un concertista indeciso delante de su piano sabiendo que no domina la melodía que tiene que interpretar. 
En la pantalla del Portátil, el virtual folio de blancos pixeles espera, inocente el, que yo le adorne  rellenando de texto y más texto, dando forma así a un relato sin saber la estúpida máquina que en este preciso momento no se me ocurre nada en absoluto.
La verdad es que después de unos días de vacaciones me cuesta pensar. Ahora mismo tengo la mente en blanco. Es más, diría que la tengo oxidada. Todo son recuerdos de estos días pasados en la casa rural. Tengo el mismísimo hipocampo, es decir, la parte del cerebro donde se guardan los recuerdos, completamente desbordado de ellos. 

Pero claro!, no es plan que os cuente aquí y ahora detalles inconfesables que me ocurrieron allí, como por ejemplo lo del burro Serafín, así le puse de nombre al orejudo asno, que se hizo amigo mío allí en los Pirineos y me seguía monte arriba como un montañero y colega más. Eso sí, su cencerro llegaba a estresarme demasiado.  
Como también el fenómeno de los pájaros, que me conocían nada más verme porque les echaba migas de pan a orillas del río todos los días, y me correspondían con sus trinos. Oh, que bonito!
O lo de la hija de los dueños de la casa rural donde me hospedé, Jacinta se llama, me dejó totalmente anonadado y de piedra al mismo tiempo. Que mujer, madre mía! Que carnes, que muslos, que glúteos, que manos más grandes, que tetas, que todo!  Aquello sí que eran dos tetas como dos melones de Villaconejos. Era impresionante. Y que conste que no soy yo, aunque lo parezca por lo que ahora os cuento, hombre que gusta de mujeres voluminosas, rellenas y explosivas, no. todo lo contrario, me gustan más bien reducidas de volumen. Pero aquella joven me llamó la atención por ser como el prototipo de la mujer sana de campo. Por ese rostro sonrosado y sus rojizas mejillas sobre su blanca piel y aquellos hermosos muslos como morcillas de Burgos, una imagen que guardo en mi cerebro como chicas jóvenes y sanas de la naturaleza y del campo.

En fin! os he dicho que no hablaría de mis días vacacionales y mira por donde lo estoy haciendo. Es que no puedo tocar una tecla del Portátil porque enseguida me lanzo. Comienzo a teclear y teclear, y... 
Bueno, ya que he comenzado os contare solo lo del desayuno y las vacas.

Pues mirar! Era un lugar que nada más levantarme abría la ventana, abertura hecha de tosca pero robusta madera, y allí, delante de mis ojos, estaban los grandes montes pirenaicos alegrando mi despertar. Agarrado con solidez al marco de la ventana y desnudo como el David de Miguel Ángel Buonarroti, con todo el pirindolo al aire,  aspiraba con fuerza una buena dosis de aire fresco llenando toda mi capacidad torácica de frescor montañoso. El olor a caca de la vaca era inconfundible, se notaba la existencia de ganado.  Ese fresco aire en mis pulmones me hacía estar bien todo el día y mi sangre corría por mis venas como acostumbro a hacerlo delante de la Ertzaina en las manifestaciones reivindicativas. O sea, a toda hostia.
Bajaba de mi habitación y allí me tenían puesto el desayuno. Abundante fruta, un café con leche y pan con mantequilla. Pero el café no me lo servían en un vaso o taza normal, no, que va! me lo daban en un recipiente del tamaño de una birra de cerveza alemana, o sea, tenía cafeína en mi cuerpo para toda la semana. Y qué decir del pan, aquello no era un bollo de pan, aquello era una  hogaza del tamaño de una rueda de tractor. Algo terrible. Todo lo hacían a lo grande, como la hija.

Un día que hacía mucho viento por las alturas y no quise hacer monte vi como Jacinta sacaba a las vacas a pastar. Eran del orden de unas dieciocho o veinte vacas con sus correspondientes rabos. Le dije desde la distancia si podría con ellas, con las vacas -!Si!!- me contesto, -son muy mansas-. -Mejor harías si te hicieras con un perro, he solido ver en la tele que hay perros listisimos que llevan ellos solos los rebaños-. -¿Tu lo crees? observa y luego me dices-, me contesto. Se metió los dedos en la boca, tanto, que por un momento pensé que le darían náuseas, pero no, de ella salió un fuertisimo pitido que hizo que mis tímpanos saltasen por los aires y las vacas salieran despavoridas del susto campo arriba hacia el prado. Mi corazón estaba a punto del infarto por el susto, al igual que el de las vacas que llegaron cagando centellas al prado. -Has visto! no me hacen faltan perros de rebaño-, me dijo, -yo sola sé cómo llevarlas a pastar-. -Si, si, te doy toda la razón, casi voy yo con ellas también-. Y es que Jacinta es una mujer de mucho carácter. Una sana mujer de campo.
Bueno gente maja! que ya os he contado mucho de lo que he hecho en mis días de descanso. Y eso que me he sentado con pereza en el ordenador, que si no...

Agur. Gero arte!


arkaitz



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sábado, 5 de octubre de 2013

Cambio de Hora




CAMBIO  DE  HORA





 Perdonar que os lo diga así, bruscamente, en un sábado donde lo que menos quieres es que te molesten, pero sinceramente,...estos del Gobierno, con su dichoso cambio de hora, ahora  para arriba, ahora para abajo, y así todos los años igual, es que me tocan las pelotas!!

 Sí, para que engañaros, estoy cabreado e iracundo, como cada año por estas fechas otoñales, siempre estamos adelantando o atrasando los relojes de casa.  Que por cierto! no se de donde han salido tantos relojes pero tengo cantidad. Joder, parece un comercio de los chinos. Que barbaridad!
 !Pero yo me pregunto!.  ¿es que no saben estar quietos estos jodidos gobernantes? ¿siempre tienen que estar moviendo las cosas? Mi querida señora María me dice que lo hacen para distraer al burro. Claro, el burro somos nosotros, y creo que tiene mucha razón. 
 Ahora con el otoño, !manda huevos!, nos vienen con el cachondeo del juego de la hora. Ahora para adelante, ahora para atrás. Parece un baile de los 60. Un lio patatero! 
 Nosotros en su día, hace ya muchos años, estábamos tan campantes con el horario de la zona del meridiano de Greenwich, donde se encontraban también el Reino Unido, Portugal...  que es la hora natural para nuestro país, el que nos corresponde. Llegó entonces la segunda guerra mundial y Reino Unido, Portugal y Francia decidieron adelantar sus relojes al horario de Europa Occidental por motivos bélicos. Franco también lo hizo, pero por simpatía a Hitler y mandó, mejor ordenó,  poner la hora de sus amigos los nazis, porque sí!  Dicen que un buen día se levantó de la cama, rezo el rosario, para luego brazo en alto al más puro estilo hitleriano, decir, "Heute werden wir Frühstück in der gleichen Zeit haben die Deutschen", o sea, más o menos: "Hoy desayunaremos a la misma hora que mis amigos los germánicos", sentenció!.  Y a tomar por el culo, todos los españoles empezamos a vivir adelantados como los alemanes de la noche a la mañana.   

 Terminada la contienda todos menos España volvieron al horario original. Pero hete aquí, que ahora a los iluminados de Rajoy y compañía no les gusta eso de la hora que tenemos y quieren que seamos todos de nuevo británicos, que tomemos el té con las pastitas de chocolate a las cinco en punto, que allí es una hora menos y eso es lo mejor para todos nosotros. Y otra vez a cambiar la hora, porque en Londres no es la misma hora que aquí, como ya he dicho hace poco.  Esto que estáis leyendo en este momento lo estoy escribiendo a la 1:30 de la madrugada, o sea, ahora mismo, cuando en Londres son las 00:30.

 En fin! la cosa es que ahora los Rajoy y compañía, y antes los otros, y los anteriores también, todos ellos, todos, querían y quieren mover algo aunque sea la hora y todos ellos lo basan en que es lo mejor para nosotros, para nuestra economía, para nuestra salud, para nuestro bienestar. Es que son como nuestros padres. Ay!! que buenos son!
 Pero, a ver!.. ¿qué es lo que es lo mejor?? ¿con el cambio de hora se va a ahorrar algo? ¿viviremos mejor??.. y un HUEVOOO!! La única diferencia que nota el pueblo es que tenemos que darle al manubrio de los relojes dos veces por año. Que vemos amanecer o no según haya sido el cambio horario. Que salimos de trabajar y aquello, según también el cambio de hora, esta de día  o  todo lo contrario, está más oscuro que el culo de un grillo,..  va!! para qué seguir contando!!... 


  Los expertos dicen que esto provoca un desajuste en nuestros hábitos de comida, trabajo, sueño y ocio. Pero qué listos son, y encima les pagan por decir eso. Pues claro! como quieren que estemos. Yo estoy totalmente desajustado desde hace años con tanto cambio horario y tanto darle vueltas a las agujas del reloj de las pelotas.  Y no te cuento ahora que tengo un reloj digital de esos Android, que tiene por lo menos doce botones en todo su contorno, los cuales al apretarlos me marcan de todo, desde la glucosa hasta la tensión arterial. Me dice de todo. Imaginaros cada vez que tengo que cambiar la hora. Es terrible, me vuelvo loco. Tardó más o menos cuatro horas.

  No sé si será por los dichosos horarios, pero yo personalmente ni almuerzo en condiciones, ni duermo las horas debidas, ni descanso lo necesario, no me queda tiempo para practicar mi deporte, el remo, lo tengo que llevar a casa, -el remo-, y simular en el pasillo, con el riesgo que corren los cuadros,.  Lo peor es cuando puedo echar un polvete, que siempre, por culpa del horario, son en lugares extraños y a unas horas terriblemente intempestivas. O sea, donde puedo. El último fue en la sala de prensa del Festival de Cine estas últimas semanas, y ella, una preciosa periodista llamada Susana, me decía, !Jesús! Arkaitz, ¿siempre lo haces en lugares tan raros? es muy incómodo, me duelen los riñones. Perdona, te prometo que mañana lo hacemos en la cama, cariño. Pero comprende que hoy venía Hugh Jackman y tenía sesión de fotos. Le decía yo. Pero comprendo que así no se puede. Pierde todo romanticismo.  Aunque mirándolo bien,..humm, tiene su morbo! eh!


  Pero creo que todo es más sencillo de como lo pintan. Hay que organizarse. Es una cuestión de cultura, pura y dura.. 
  Mientras la gente estemos de charla y tomando cervezas a las 10 de la noche y sin cenar, mal vamos. Mientras un partido de fútbol o película lo televisen comenzando a las 10:30 de la noche, mal vamos, significa que terminaran a las 1:30.  Mientras estemos en el hiper comprando a las 10 de la noche porque funciona y esta abierto, mal vamos. Significa que cenaremos a las tantas y lógicamente madrugarás con los ojos cerrados como persianas. No existirá concentración y el rendimiento será mínimo.

 ¿Que hay que hacer? Pues organizar todos estos horarios sea una hora adelantada o una hora atrasada.  Racionalizar todo. No creo que sea tan difícil organizar esto para gentes que ganan sueldos astronómicos. O si?

Bueno gente, tengo que dejaros que voy a comer algo que estoy en ayunas. Ya sabéis,..el horario dichoso..

Agur, gero arte!

arkaitz

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