"No existen más que dos reglas para escribir: Tener algo que decir y decirlo."
Oscar Wilde



miércoles, 22 de agosto de 2012

El negocio del papel higiénico.






EL NEGOCIO DEL PAPEL HIGIÉNICO 



Ernesto Etxezarreta Oxden era el nombre del multimillonario empresario dueño desde generaciones de todo un imperio montado sobre el papel higiénico. Rollos y rollos de la casa "Waste" han dominado durante años el mundo de los culos. Ernesto, nieto de Faustino Etxezarreta, fundador del imperio "Waste" e hijo del matrimonio formado por José Etxezarreta (Guetaria) y Belinda Oxden (Nueva York), cogió las riendas del negocio cuando estos fallecieron en un accidente de aviación y con métodos, dicen, poco ortodoxos, llevó a lo mas alto el imperio "Waste". Su expansión empresarial fue tan importante que no existía un sólo país en el mundo donde no hubiera una representación de los famosos rollos.
 En ocasiones los analistas políticos/económicos nos preguntamos:.. ¿la masificación de culos en el mundo puede ser motivo de negocio? ¿pueden los culos tener tanto protagonismo como para poder enriquecerse con ellos? pues si señores, lo son. Este mundo globalizado esta lleno de culos, culos con ganas de ser frotados con la fina textura del papel "Waste", culos los cuales pueden elegir entre los noventa y dos tipos de papel distinto. Culos estreñidos, culos diarreicos. culos almorreicos, culos fistulosos, y así todos los culos del mundo. El papel "Waste" los limpia todos. 

Un buen día la economía mundial tambaleó. El dinero comenzó a escasear y el hambre y la necesidad fué penetrando entre las rendijas de los hogares. Las familias tuvieron que reducir en luz, gas, ropa y también en su alimentación. Los cinturones se apretaron hasta donde no había orificio. La cesta o carro de la compra se comenzó a llenar menos. Descendió primero en una cuarta parte, más tarde a la mitad, llegando a restringir hasta las tres cuartas partes y en ocasiones el carro vacío. La gente no tenia que comer; el 75% se comían los pocos rollos que guardaban en los armarios. Solo un privilegiado 25% se alimentaba con un poco de comida, pero para la gran empresa de Ernesto no era suficiente.

 Como dice una canción vasca, cuando se deja de meter, poco hay que guardar y menos que expulsar. Aquí ocurrió como en la canción, se dejo de comer; no existía digestión y por lógica nada que expulsar. El "Waste" sobraba.

 La empresas de Ernesto Etxezarreta repartidas por todo el mundo fueron cayendo como fichas de dominó puestas en fila. En pocos meses Ernesto Etxezarreta solo mantenía en pie su edificio estrella, un rascacielos en el centro de Nueva York, en plena Quinta Avenida a la altura de Central Park. Arriba, en la terraza/helipuerto un enorme luminoso con la palabra "WASTE" iluminaba de rojo intermitente el cielo. Mandó hacer una gran y confortable sala de estar en plena terraza con grandes y cómodos sofás de diseño. Muebles, todos ellos minimalístas, con lámparas de grandes diseñadores, pero con la peculiaridad de que todo lo mandó hacer en hierro forjado, siempre había tenido admiración por Chillida y para lo que deseaba hacer en ese salón, este material era el idóneo.
 El llamativo luminoso rojo de enormes letras con la palabra WASTE se encendía siempre a las nueve en punto en lo alto del rascacielos.

 Ernesto subió a la terraza-sala con un gran rollo de cable al hombro; el cable de cobre y de considerable grosor debía de pesar mucho por la cara que ponía. Con suma pulcritud y sin aparente prisa unió uno de sus extremos a una caja con cables que sobresalía del gran luminoso. El otro extremo del cable lo puso haciendo contacto con la pata de un sofá-cama de los de acero forjado de estilo minimalísta que le habían instalado.

 La temperatura era agradable aunque el sol se estaba apagando entre las negras siluetas de los rascacielos neoyorquinos y el cielo tomaba un color azul rojizo oscuro.

Etxezarreta se quito la ropa quedándose completamente desnudo; se tumbo en el gran sofá de hierro, se sirvió una copa de su mejor champán y espero copa en mano y en alto. Así estuvo durante muy pocos segundos. Un leve "click" se escucho cuando el reloj marcó las 21h. 
 El cielo se tiño de un rojo intenso debido al encendido del gran luminoso, al mismo tiempo que:........!BOOOMMMMMMM!!.........una enorme explosión sacudió la terraza y enormes descargas en forma de rayos, llamaradas y grandes explosiones salieron de aquel macabro salón esterior lleno de rollos de papel higiénico dorados, mientras un Ernesto completamente desnudo, chamuscado, negro y humeante como un pollo a la parrilla salió despedido por los aires dejando una estela amarillenta-rojiza como si de un fuego de artificio se tratara. Lo había planificado todo al detalle. No pudo soportar la ruina.

 Algunas personas que paseaban por las aceras de la Quinta Avenida, miraron hacia arriba al escuchar la explosión y al ver aquello, dijeron: !Joder! como se lo monta Ernesto Etxezarreta, está echando fuegos artificiales, seguro que tiene montada una orgía. 

 Agur!

 arkaitz

martes, 14 de agosto de 2012

Días de calor en la ciudad






DÍAS DE CALOR EN LA CIUDAD






Días de verano. Días de calor sofocante. La piel me huele a asado argentino, a chuletón sangrante a la finas hierbas. 

Deambulo por la ciudad sudoroso y cansado. Estoy rojo como un cangrejo ermitaño recién cocido y me suda la frente y me suda el sobaco y me suda todo. 
Mientras camino voy buscando la sombra de los centenarios Tamarindos  que adornan el Paseo de la Concha. Cuarenta grados marca el termómetro de la esquina del hotel de Londres, y eso que está a la sombra. 
Arrastrando las sandalias como un nazareno con las espinas clavadas en una procesión cordobesa, paso por delante de la iglesia del Buen Pastor; creo que no he entrado en ella desde el funeral de un amigo de mi padre y de eso hace ya unos 15 años. No soy muy practicante, pero siempre me ha gustado la cruz tallada en alabastro que adorna el pórtico de esta catedral, cruz esculpida por Chillida. "Bakearen Gurutzea" (La Cruz de la Paz) le puso de nombre a su obra el gran Eduardo. Tendré más de 150 fotografías de esta cruz. Cada día es una cruz distinta. Cada instante del día con los cambios de luz y de ángulo hace que la cruz sea cambiante siempre. Mirándola, observándola como me encontraba en aquel momento y en aquella posición, varias gotas de sudor cayeron por mi frente penetrando en mis ojos como cagadas de paloma. Su fuerte salitre irritaron mis retinas impidiendo seguir viendo la cruz de Chillida, el calor me derretía hasta las ideas. 

Dicen, que de nuestro cuerpo el 70% es agua, pues todo el manantial del preciado líquido que encierra mi cuerpazo serrano, se esta desparramando y fluyendo por mis poros  enseguida me quedaré seco como una castaña pilonga. Lo presiento.


 Allí, en el pórtico, la sensación de calor era menor, no se si seria por el brusco movimiento del abanico de una beata que alli se encontraba ó debido a la sombra del lugar, pero se agradecía el frescor. Pensé que si en el pórtico uno se encontraba bien, en el interior aún sería mejor, y me pregunte, ¿y si entro?...  Y entré. Entré y me senté en uno de los bancos traseros de gruesas maderas de roble barnizado. Aquello era como un paraíso, una sensación de paz se apoderó de mi, el frescor ambiental  rozó mi roja piel chuletera, y por un momento pensé encontrarme en el mismo cielo. Cuatro monjitas y dos beatas rezaban arrodilladas en las primeras filas.  Grupos de extranjeros fotografiaban el techo del templo, con un constante Ohhh!! de admiración. El sonido del órgano, posiblemente el ensayo del organista, impregnaba de Johann Sebastian Bach el ambiente. El olor a vela recién apagada e incienso, se pasearon por delante de mis fosas nasales. Aspiré a tope, hinché mis pulmones hasta hacer saltar algunos botones de mi camisa, mientras pensaba:.. Que bien viven los curas en estos templos, con aire acondicionado natural producido por los gruesos muros de este tipo de catedrales de estilo ojival, concretamente ésta, inspirada en las iglesias medievales de Alemania y Francia,..!Oh dios mío! me parezco a Ken Follett escribiendo sobre la arquitectura gótica de los templos,..Oh! noooo!!, no quieroo!!

Bueno, sigamos.

 Dejé la iglesia de frescor y paz porque la calle me llamaba. Todo me parecía perfecto. Ya casi no me molestaban las gotas de sudor que por el cogote me caían, lo aceptaba todo con sacrificio y con mucho mayor agrado.  El sol abrasador que hacía que la ciudad estuviera a cuarenta y dos grados centígrados y mis pestañas echaran humo, no hacia que me molestara, era consciente de que venia de un astro superior. Ahora solo pensaba en leer libros de teología hermenéutica, en llevar una vida mística comprensiva y ser contemplativo analizando el mundo desde otra perspectiva, y eso se consigue en los comventos y a poder ser con un terrenito donde plantar lechugas, coliflores, tomates y esas cosas que la naturaleza nos dá.
 Ya no me molestaba como en su día me dolió el encendido en llamas del enorme pebetero olímpico en Londres,  formado por pebeteritos  pequeñitos encendidos, no, ahora todo tenia su lógica y sentido. San Sebastian era un enorme pebetero encendido a 42ºC. por el rey Sol.

 Llegué a casa, entré y le di un beso a la Sra. María después de dejar el material fotográfico en el sofá.
 Hummm! que raro tu dándome besos mientras sudas hasta de las narices.

 Si María si, es que te quiero decir una cosa importante.

 Dime, que es?..
 Pues que me voy a meter fraile.
 Eh!! Mira, -me dijo muy seria-, lo que te voy a decir no lo he dicho más que una vez en la vida y fue en la posguerra a un soldado del lado franquista.
 ¿Que le dijiste? me tienes en un sin vivir
 Pues le dije:..!Vete a tomar por culo!.
 Totalmente estupefacto y confundido me dejó la Sra. María.
 Soy un incomprendido.
  Agur!

arkaitz

-VOTAR-



miércoles, 8 de agosto de 2012

La transformación del hombre ante las Olimpiadas





LA TRANSFORMACIÓN DEL HOMBRE ANTE LAS OLIMPIADAS





Hola!... 

 Estaba aquí sentado mirando una colección de fotos, todas ellas de tema deportivo, cuando me he dado cuenta de las contradicciones de los Juegos Olímpicos. Durante estos días todos nosotros, sobre todo los hombres, admiramos disciplinas deportivas que durante el año no nos hemos preocupado lo mas mínimo de ellas. El Fútbol, el deporte rey, ese que nos quita el sueño todos los domingos del año, no tiene casi valor durante estos días que se celebran los Juegos. Lo dejamos arrinconado.

 Los Juegos Olímpicos están en pleno apogeo y como he dicho, durante 17 días que duran, no pararan los medios de comunicación de hablarnos de ellos. Retransmiten diariamente y en directo pruebas de aquellos deportes que nosotros solo vemos cada cuatro años, ó sea, cada vez que hay olimpiadas y como es lógico no tenemos ni idea. Pero nosotros, los hombres, estamos dotados de un complejo sentido de adaptación metabólica deportiva tal, que con sólo ver a una persona en pantalón corto y dando saltos, ya puede éste estar colocando bombillas ó intentando coger algo de un armario, nosotros lo consideramos actividad deportiva extrema. O sea, que no digamos ya nada de las Olimpiadas, ya puede tratarse de Taekwondo, Triatlón, ó Esgrima, deportes que jamás hemos practicado ni creo que lo practicaremos, estos días, nos consideramos expertos en ellos. Y es mas! casi nos sentimos el número uno de la especialidad.

 La verdad es que todo esto que nos ocurre es como un misterio del más allá, algo relacionado con las ciencias ocultas, porque durante los cuatro años que tardan en celebrarse las olimpiadas nos hemos pasado hablando sólo y exclusivamente de Fútbol, Baloncesto y un poco de ciclismo, remo y frontón, y nada más. pero cuando tocan los Juegos Olímpicos, como por ejemplo ahora, es como si nos pusieran un microchip con los círculos olímpicos enchufado en el culo, y ya somos otros hombres. La metamorfosis es asombrosa. Cambiamos totalmente. Somos expertos en todos los deportes. Dominamos desde el tiro con arco hasta la lucha libre, pasando por el de lanzamiento de disco. Todos los deportes nos gustan y de todos entendemos.

 Por poner un ejemplo, la natación sincronizada. De este deporte sólo sabemos que se practica en el agua, como las sardinas. Que lo hacen unas chicas muy guapas y pintadas como de fiesta con alguna pintura que no se va ni con aguarrás. Todas ellas tienen un tipo impresionante y van con gorro. Hacen piruetas a la vez como las gemelas. Se giran en el agua a toda velocidad como molinillos, se sumergen boca abajo todas a la vez y sacan su "patita" fuera de ella al ritmo de una música normalmente muy guay. Pues de eso también entendemos y somos capaces de puntuarles.

 Otro de los deportes que nos llama la atención y es seguido por muchos aficionados, la mayoría hombres, es el Voley-Playa. Es un deporte de gran habilidad y destreza practicado en la arena. Las jugadoras (también lo practican hombres pero pierde todo interés estético) las jugadoras, decía, compiten dos contra dos y están separadas por una red, llevan poca ropa, un bikini, normalmente con los colores de su país, gafas de sol, suelen ser muy altas, están muy bien proporcionadas atléticamente, con unos melones, perdón, pectorales terribles, con la dificultad que esto entraña a la hora de tocar la red. Un hándicap más para la mujer.

 Bueno y así todas las demás disciplinas deportivas, como el Triatlón, Voleibol, Vela, Tenis de Mesa, Pentatlón, etc. de todas ellas, los hombres nos ponemos al día en un plis plas. Tenemos una sensibilidad tal para el deporte que con un par de días leyendo las normas, somos verdaderos expertos. Además que las tertulias entre amigos ayudan mucho.

 Mientras, los Mesis, los Ronaldos, los Iniestas, y mi querida Real Sociedad, tendrán que esperar 17 días. Total, pasan volando.

 Agur

 arkaitz



sábado, 4 de agosto de 2012

Vacaciones veraniegas




VACACIONES  VERANIEGAS


Turistas por todas las esquinas



El verano llegó. Si, ya se que el verano comenzó allí por el 21 de Junio y hoy estamos a 4 de Agosto, si, eso ya lo sé, pero me refiero al ambiente vacacional. Al aumento de masa humana turística que se mueve por las calles, a los empujones en los semáforos, al inconfundible olor a crema protectora solar, a las vistosas viseras  de múltiples colores y a las sombrillas playeras.  Al ir y venir de gentes que sabes que no son de tu ciudad, que son gente maja, pero no son vecinos tuyos. Sus acentos les delata. Gentes que vienen, -por lo menos por aquí-, con verdaderas ganas de comer pintxos, y entran en los bares pidiendo platos vacíos para llenarlos de ellos. De beber un frío txakoli "que me han dicho es muy rico" dicen y repiten.
Bares con sus pintxos y txakoli
Caminan por las calles nerviosos, con prisa, como queriendo estrujar al máximo los tres, siete o quince días que tengan de descanso veraniego. Andan despistados, con el plano de la ciudad en la mano mirando a izquierda y derecha con el fin de no perderse nada. Miran todo lo que encuentran sus curiosas retinas como queriendo descubrir algo nuevo, algo que plasmar con  su cámara compacta ó móvil. En realidad todo es novedoso para ellos.

Es verano, días de sol y calor. Días de quitarse las ropas, de descubrir las carnes y que el sol las toque y manosee con sus rayos. Días de sumergirse en las frescas aguas de las playas que los que son de tierra adentro las echan en falta.

Tiendas de recuerdos
Son días de vendedores ambulantes. Días de "estatuas" humanas quietos sin pestañear vestidos de todas formas y maneras. De violinistas solitarios interpretando bellas melodías entre el ruido y murmullo de las gentes que ni se le oye, y así poder sacarse unos cuantos euros.
Son días de ver los fuegos artificiales en la noche estrellada mientras nos tomamos un sabroso helado de fresa.
Son días de mirar al cielo y ver si por fin pasa de una vez el dichoso Cóndor, ese ave rapaz que nunca pasa por más que se lo pidan esos simpáticos morenos bajitos cantando. Son esos pequeños peruanos que guitarra en mano y al ritmo de un "tam tam" con hermosos tambores cantan año tras año la canción  "El Cóndor pasa". Pero por más que cada año le inviten al Cóndor a venir por Donosti, el dichoso ave rapaz no aparece. Nunca pasa ese Cóndor de las pelotas, pero ellos siguen tocando y tocando sin parar.. Y con la cabeza como un melón de Murcia me voy a casa con la cancioncita del Cóndor metida en el oído, escuchando su eco lejano y sin poder quitármela de encima, hasta que cierro los ojos tumbado en mi cama y ese ave rapaz llamado Cóndor, se va.

Músicos peruanos llamando al Cóndor
Pero estamos en verano señoras y señores, y el ambiente festivo-veraniego continua. Con las charangas y su Paquito el Chocolatero a toda pastilla. Las verbenas nocturnas y sus pasodobles a 500 decibelios, capaces de que los tímpanos bailen la Samba.  Ruidos de vasos y botellas rotas por el suelo.  Gritos histéricos y cánticos barítono-etilicos al más puro estilo Eurovisión, consiguen penetrar mínimamente y con gran esfuerzo por mis ventanas de PVC de un precioso color roble dorado, dotadas de  triple cristalera y dos cámaras de aire que consiguen que mis oídos descansen. Esas ventanas las tengo colocadas estratégicamente para estas ocasiones de jolgorio vacacional y así mi descanso sea respetado.  Entonces mi cerebro descansa. Y con sonrisa irónica, digo.. !Por fin!

 Adiós Cóndor de lindo plumaje, pasa cuando tu quieras. Ven, pero diles a los que te cantan con sus guitarras y el "tam" "tam" de sus tambores que paren de llamarte. Que mi cabeza no aguantará así todo el verano. Que el que saldrá volando seré yo.

Agur!

arkaitz

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