"No existen más que dos reglas para escribir: Tener algo que decir y decirlo."
Oscar Wilde



martes, 14 de agosto de 2012

Días de calor en la ciudad






DÍAS DE CALOR EN LA CIUDAD






Días de verano. Días de calor sofocante. La piel me huele a asado argentino, a chuletón sangrante a la finas hierbas. 

Deambulo por la ciudad sudoroso y cansado. Estoy rojo como un cangrejo ermitaño recién cocido y me suda la frente y me suda el sobaco y me suda todo. 
Mientras camino voy buscando la sombra de los centenarios Tamarindos  que adornan el Paseo de la Concha. Cuarenta grados marca el termómetro de la esquina del hotel de Londres, y eso que está a la sombra. 
Arrastrando las sandalias como un nazareno con las espinas clavadas en una procesión cordobesa, paso por delante de la iglesia del Buen Pastor; creo que no he entrado en ella desde el funeral de un amigo de mi padre y de eso hace ya unos 15 años. No soy muy practicante, pero siempre me ha gustado la cruz tallada en alabastro que adorna el pórtico de esta catedral, cruz esculpida por Chillida. "Bakearen Gurutzea" (La Cruz de la Paz) le puso de nombre a su obra el gran Eduardo. Tendré más de 150 fotografías de esta cruz. Cada día es una cruz distinta. Cada instante del día con los cambios de luz y de ángulo hace que la cruz sea cambiante siempre. Mirándola, observándola como me encontraba en aquel momento y en aquella posición, varias gotas de sudor cayeron por mi frente penetrando en mis ojos como cagadas de paloma. Su fuerte salitre irritaron mis retinas impidiendo seguir viendo la cruz de Chillida, el calor me derretía hasta las ideas. 

Dicen, que de nuestro cuerpo el 70% es agua, pues todo el manantial del preciado líquido que encierra mi cuerpazo serrano, se esta desparramando y fluyendo por mis poros  enseguida me quedaré seco como una castaña pilonga. Lo presiento.


 Allí, en el pórtico, la sensación de calor era menor, no se si seria por el brusco movimiento del abanico de una beata que alli se encontraba ó debido a la sombra del lugar, pero se agradecía el frescor. Pensé que si en el pórtico uno se encontraba bien, en el interior aún sería mejor, y me pregunte, ¿y si entro?...  Y entré. Entré y me senté en uno de los bancos traseros de gruesas maderas de roble barnizado. Aquello era como un paraíso, una sensación de paz se apoderó de mi, el frescor ambiental  rozó mi roja piel chuletera, y por un momento pensé encontrarme en el mismo cielo. Cuatro monjitas y dos beatas rezaban arrodilladas en las primeras filas.  Grupos de extranjeros fotografiaban el techo del templo, con un constante Ohhh!! de admiración. El sonido del órgano, posiblemente el ensayo del organista, impregnaba de Johann Sebastian Bach el ambiente. El olor a vela recién apagada e incienso, se pasearon por delante de mis fosas nasales. Aspiré a tope, hinché mis pulmones hasta hacer saltar algunos botones de mi camisa, mientras pensaba:.. Que bien viven los curas en estos templos, con aire acondicionado natural producido por los gruesos muros de este tipo de catedrales de estilo ojival, concretamente ésta, inspirada en las iglesias medievales de Alemania y Francia,..!Oh dios mío! me parezco a Ken Follett escribiendo sobre la arquitectura gótica de los templos,..Oh! noooo!!, no quieroo!!

Bueno, sigamos.

 Dejé la iglesia de frescor y paz porque la calle me llamaba. Todo me parecía perfecto. Ya casi no me molestaban las gotas de sudor que por el cogote me caían, lo aceptaba todo con sacrificio y con mucho mayor agrado.  El sol abrasador que hacía que la ciudad estuviera a cuarenta y dos grados centígrados y mis pestañas echaran humo, no hacia que me molestara, era consciente de que venia de un astro superior. Ahora solo pensaba en leer libros de teología hermenéutica, en llevar una vida mística comprensiva y ser contemplativo analizando el mundo desde otra perspectiva, y eso se consigue en los comventos y a poder ser con un terrenito donde plantar lechugas, coliflores, tomates y esas cosas que la naturaleza nos dá.
 Ya no me molestaba como en su día me dolió el encendido en llamas del enorme pebetero olímpico en Londres,  formado por pebeteritos  pequeñitos encendidos, no, ahora todo tenia su lógica y sentido. San Sebastian era un enorme pebetero encendido a 42ºC. por el rey Sol.

 Llegué a casa, entré y le di un beso a la Sra. María después de dejar el material fotográfico en el sofá.
 Hummm! que raro tu dándome besos mientras sudas hasta de las narices.

 Si María si, es que te quiero decir una cosa importante.

 Dime, que es?..
 Pues que me voy a meter fraile.
 Eh!! Mira, -me dijo muy seria-, lo que te voy a decir no lo he dicho más que una vez en la vida y fue en la posguerra a un soldado del lado franquista.
 ¿Que le dijiste? me tienes en un sin vivir
 Pues le dije:..!Vete a tomar por culo!.
 Totalmente estupefacto y confundido me dejó la Sra. María.
 Soy un incomprendido.
  Agur!

arkaitz

-VOTAR-



14 comentarios:

  1. Jajajajaja, ainsss Arkaitz de mis entretelas lo que me haces reír... Desde el principio hasta al final me he estado partiendo de risa.

    Primero imaginándote como un chuletón a las finas hierbas, igual que el coyote se imagina al correcaminos, ñam ñam, para de repente esfumarse esa imagen de mi cabeza al leerte todo sudado... se me ha quitado el hambre y todo, XD.

    Me ha encantado ese guiño a Ken Follet y a "Los Pilares de la Tierra" porque aunque yo tampoco sea muy buena católica (ni buena, ni mala, en realidad no lo soy y punto) si me gusta admirar las edificaciones religiosas.

    Y a esa idea de meterse fraile, pues yo te diria, que si, pero en un convento de monjas!

    Besos Arkaitz, nos leemos ;)

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    1. Jejeje..menuda imaginación tienes, hasta el punto de verme como el correcaminos..jajaja. Me alegro que te rías, eso es muy bueno, en estos tiempos que corren la risa es imprescindible. Si yo he cooperado en algo, me alegro muchísimo.
      Pues si, por un momento parece que estaba plagiando "Los pilares...", he tenido que echar el freno :-)
      Lo de fraile no, seguro que no, ni se como escribí eso, ademas que seguro que seria un mal fraile,..claro esta, que como tu lo planteas cambia mucho..mmm, no se, lo pensare. :-)

      Un besote Alter, como bien dices nos leeremos. Gracias.

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  2. Mi incomprendido fraile, que no te veo la vocación ni en el Polo Norte, antes que nada es una belleza la Iglesia del Buen Pastor, déjame exclamar: ohhh ohhh!!!!; antes de hacerte fraile, habría que investigar así como la Iglesia es fuente de aire acondicionado natural, si los ropajes también lo son??? No vaya a ser que funcionen como calefacción, y tu cuerpazo serrano, quede por demás achicharrado. Eso sí después de cada caminata, es conveniente una unción en hielo, por lo de Ken Follet, tus anotaciones no serian las mismas, y allí copio textual:”“Oh! noooo!!, no quieroo!!” Qué haría yo sin tus románticas anécdotas del tus botones saltando, y el sudor de tu frente?
    Mi querido amigo, me hipnotiza cada una de tus anotaciones, describes de tal manera, la Iglesia y la Cruz, que es como tenerlas enfrente, las fotografía bellísimas, me encanta la Iglesia, si te haces fraile, no olvides la PC, no podría perderme tu Rincón, un fuerte y especial abrazo, TQM

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    1. Querida amiga, después de leer tus maravillosas palabras para mis humildes relatos, no se que decir, solo se me ocurren tres, muchas gracias Regina.
      La vocación de fraile duró lo que duró el fresquito, luego empece a seguir con la mirada a las chicas, cosa que los frailes no deben de hacer. Los ropajes no creo que podría llevarlos, yo que soy de pantalón corto. O sea que todo son inconvenientes. Le haré caso a María y me iré por ahí, no precisamente a tomar por donde ella me mando, sino a tomarme una copa, cosa que quedaría también muy mal visto a un fraile. Como ves querida amiga lo mio no es el sacerdocio.

      Un gran beso...y gracias

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    2. Salucita, mi ex-fraile, que tengas un super domingo, un gran abrazo!

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    3. jajaja..ex-fraile, tiraré los hábitos por ahí y haré lo que tu me deseas, disfrutar del domingo que espero tu también lo hagas. Un beso y gracias

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  3. Nada como la piedra para estar fresquito!! Te comprendo perfectamente querido Arkaitz porque yo ando igualita,me paso el dia bebiendo agua y cuando no estoy en la playa estoy en la ducha porque no resisto eso de las gotitas de sudor.

    También comprendo a Maria...jajajajaja

    Abrazos

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    1. Verdad que si Dayana, si con este calor lo mejor es tener cerca una botella de litro y medio de agua y darle buenos tragos, aunque si es de sidra tampoco importaría, eh!
      Sobre la piedra reconozco que semejantes muros hacen de la catedral un verdadero frigorífico de cinco estrellas, es el lugar idóneo para estar relajado, fresco, y tranquilo, claro que tienes que estar moviendo la boca haciendo ver que rezas porque el sacristán no te quita la mirada de encima. Es un inconveniente. :-)

      O sea que le comprendes a Maria!..ay! estas mujeres...

      Un gran beso Dayana,...y gracias.

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  4. Genial tu post, Arkaitz!!
    Me has hecho reir ya de entrada con eso de que tu piel olía a asado argentino... Jajajaaa!!
    Y me seguí riendo hasta el final con lo que te dijo la Sra. María!!!
    Pero además, con tu descripción impecable de la iglesia y tus maravillosas fotos, me has hecho casi "vivirla"...
    Genial, amigo!!
    Muxus!!
    Lau.

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    1. Me acorde de ti Laura al poner el olor que tenia mi piel, tu que eres de la tierra de los ricos asados de buena carne. Me inspire en él para poner esa nota de humor.
      Me alegro Laura que te haya guiado por la catedral aparte de arrebatarte la sonrisa, todo un placer.

      Muxus bihotz!...y gracias

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  5. Amigo mio, que calor que estas pasando, ¿y si vamos por una cervezas heladisimas?, ¡yo la mia la quiero stout!!!, prefiero dejar eso del asado a un lado, eso de sudado le quita el hambre a cualquiera...
    besos,

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    1. Mi querida amiga Rimes, por fin has vuelto, sepas que se te echaba en falta. Acepto lo de la cerveza, tengo sed y tomare como tu, me van las cervezas negras. Ademas del calor que estoy pasando por este sol de justicia, que conste que aunque sudoroso como estoy, huelo a Bruno Banani que quita el hipo, o sea, que agárrate que voy!!

      Besos Rimes guapetona,....gracias!

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  6. Vaya, hasta los instantes finales yo también pensaba que te había entrado la vocación. Piénsatelo, seguro que en el infierno hace menos calor que en Donosti, Arkaitz.
    Un abrazo

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    1. Tu si que sabes Dry. La vocación va por impulsos y el mío lo propicio el fresquito tan rico que hacia, como imagino que a otros podrá ser una joven lozana en su plena juventud la que los atraiga. Recuerdo que entre sudores yo prefería ir a las cuevas pirenaicas de los carmelitas descalzos que seguir en Donosti que como tu muy bien dices era y es un verdadero infierno. Ayer sin ir más lejos a 42º. Tócate los huevos!

      Pues nada Dry, aqui sigo sudoroso y vestido de seglar tomando fotos. Es mi destino.

      Un abrazo, mañico!

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