"No existen más que dos reglas para escribir: Tener algo que decir y decirlo."
Oscar Wilde



viernes, 20 de abril de 2012

AQUELLO ME DOLIÓ UN HUEVO


AQUELLO ME DOLIÓ UN HUEVO





( Léase este relato escuchando "Una patada en los huevos" de Alberto Iglesias, 
Banda Sonora de "La piel que habito" un film de Pedro Almodóvar )


Sinceramente hoy ya me he enfadado. Mi paciencia tiene un límite y la han rebasado, estoy cansado de las bromas de todos ellos, bueno mejor dicho de todas ellas, porque son ellas, las chicas de la cuadrilla las que se han puesto de acuerdo en decir que soy un hipocondríaco. Que si me quejo de esto. Que si me quejo de lo otro. Y yo no me quejo más de lo que me duele o molesta y si ahora me molesta un huevo, pues me molesta un huevo y punto.

Pero esto ya viene de lejos, no es la primera vez.  Un verano en plena temporada de regatas de traineras de veteranos, -actividad casi perdida- en pleno esfuerzo note un fuerte dolor en el muslo. Al término de la regata tenia en dicha zona una hermosa mancha de color morado oscuro más bien tirando a negro y con fuerte dolor.

A la tarde estando con la cuadrilla en el bar que normalmente nos reunimos les enseñe la mancha poniendo todos cara de asombro y asco.  
-¿Que os pasa? -les dije medio acojonado viendo sus expresiones-.
-Pues que tiene eso una pinta muy rara. -Me dijeron-. 
-¿Y que creéis que puede ser? 
-Yo creo que te ha salido un lunar muy gordo. -dijo  Aitziber-. 
-Que chorrada, ¿un lunar?.
-Que si, que si y además de esos peludos  que son los peores porque pueden ser cancerigenos.
-Oye! no me acojonéis eh!. Pero no veis que son los pelos de mi pierna!. -les dije asombrado-. 
-Ah!, bueno, pero tiene muy mala pinta.
-Total, que pasé unos días terribles pensando lo peor, cojeando y sin poder dormir, hasta que llegó el día de la cita con el médico. Resulto que era una pequeña rotura de fibras y decían que era un lunar gordo cancerigeno, manda huevos!!

Bueno, como decía al comienzo estaba enfadado por lo de hipocondríaco, les ha dado por llamarme eso y la verdad es que no lo soy. Si, reconozco que le doy muchas vueltas a las cosas, pero no me obsesiono con las enfermedades. Lo que me cabrea y me obsesiona es la mala suerte que tengo con los médicos. Me gustaría dar con el médico adecuado y siempre acudir  a el. Pero...

Llevaba una temporada con un fuerte dolor en los bajos, o sea, en la zona testicular, bueno, en los huevos. 
-!Es que le das muchas vueltas a la cabeza!. -me decían los de la cuadrilla-. 
-!Que no coño!, si me duelen pues me duelen, que queréis que haga? -les decía, agarrándome siempre mis partes-.
Al reírme, al hablar alto ó toser, me dolían. Por eso mi actitud esos días era totalmente neutra, como impasible, casi sin mover un músculo. Como la estatua de cera del Urdangarin y esa gente!

Me tocó ir al médico, tenía hora para el día 12 de Abril a las 11:45 y allí estaba puntual como un ingles. 
Me recibió enseguida el médico, casi no tuve que esperar. 
No es que yo descrimine a la mujer, dios me libre, que haría yo sin ellas, pero la verdad no me esperaba que el médico fuera doctora. 
-Pase, pase, no se quede en la puerta. -me dijo en una actitud bastante cordial-.
Mi semblante cambio por completo tomando un gesto,..llamémosle de asombro y ese cambio de gesto me produjo más dolor en los huevos. 
-!Ay!! -dije al notar el dolor-.
-Dígame, que le ocurre, porque ese grito?. 
-No, no es nada, me duele ahí abajo.
-¿Abajo?..en los pies quizás? -me dijo, creo que con sorna y sospechando la zona-. 
-No, no, en la zona testicular.

Todo esto que estoy contando ocurría en una consulta con una doctora, una enfermera y dos MIR, que no se si sabréis pero son jóvenes que ya han terminado la carrera de medicina y hacen practicas hasta coger plaza, -en este caso en Osakidetza-, y lo hacen en las consultas de los médicos que ya están ejerciendo. Se sientan cerca del doctor o doctora y observan todo lo que hace y escuchan todo lo que dice. Bueno, pues los MIR también eran chicas. Allí todas eran mujeres. Cuatro, nada menos que cuatro mujeres mirándome y yo allí contando mis penas de los huevos. Era una situación totalmente  deprimente y hasta humillante. Me sentía como un boy encima de una barra americana. Me imaginaba a la doctora y las demás metiéndome billetes de cien euros por el slip. Dios!! que situación!

Cuando aquella señora doctora me dijo, estando yo de pie delante de ellas como un revolucionario frente al paredón,..
-A ver, bájese los pantalones y enséñeme las zonas afectadas. 
-!Eh!..¿Que zonas afectadas? -le conteste con un hilo de voz ya sin recordar para que estaba yo allí-. 
Aquella situación había bloqueado hasta mis orejas. No podía pensar. Mi mente se había agarrotado. Que vergüenza por Dios!!.
-!Pues sus testículos!! -dijo elevando la voz la doctora-
- No me ha dicho que le duelen? -siguió diciendo mientras las cuatro mujeres miraban mi bragueta descaradamente-.
-¿Que me duelen a mi??..el que? ¿los testículos?. !Nooo!! lo que me duelen son las rodillas, eso es lo que le he querido decir! No me han entendido ustedes, he dicho que me dolían las rodillas, creo que será algo reumático. -Dije eso para evitar tener que enseñar los huevos allí, delante de todas-. 
-Pues eso es cosa del traumatólogo, yo soy uróloga. -dijo la doctora-
-Pues no sabe usted lo que lo siento, todo ha sido una confusión, usted perdone doctora.
Y me marché.

Salí sudoroso, pálido y nervioso de la consulta, sin mirar hacia atrás. Mis andares con las piernas abiertas para evitar rozamientos llamaba la atención, tengo que reconocerlo, pero era necesario si no quería pegar un grito. Creo que ahora estaban mas gordos y colorados.

Al salir del edificio, giré y dirigí mis pasos por la recta y mojada calle San Francisco. Allí cerca, -no había andado cincuenta metros- me encontré con un establecimiento que ponía Veterinaria--Herboristería, entré y al dependiente le dije:..
-Buenos días, quiero algunas hierbas para los testículos de mi Mastín Tibetano, que lleva una temporada quejándose.
-Pues mire usted, el Comino es una planta mágica, tóme, haga una cataplasma con ella y apliqueselo a su perro en la zona afectada.-me dijo muy amablemente-
-Tenga. -continuó diciéndome- Le pongo también unos pañales especiales para estos casos. ¿Que tamaño le vendrá bien a su perro? -me dijo-
-Pues hermosos, que sean hermosos porque el también lo es. -le dije muy serio-
Le pagué y me fuí por la misma larga y mojada calle San Francisco. 

Mirando y pisando aquel  encharcado suelo, pensaba en mil cosas. La forma de hacer la cataplasma con el Comino que huele tan mal, joder, que porquería....
-Eso se lo diré a María, ella sabrá como hacer cataplasmas.  -pensaba- 
-Le diré que es para un vecino, así no hay preguntas estúpidas. -seguí pensando-  
-Además!..no hay nada malo por ponerse un pañal con una cataplasma. -continué pensando-  
-Y los de mi cuadrilla,..jamás se tienen que enterar, se morirían de risa los cabrones.  -seguí pensando-  Mientras, mi figura se empequeñecía y difuminaba por la distancia de la larga y mojada calle San Francisco.

arkaitz

-VOTAR-





16 comentarios:

  1. "El verdadero dolor es el que se sufre sin testigos.. no sé quien dijo esto pero me ha venido a la cabeza niño...

    que quieres que te diga.. desaprovechaste la oportunidad de verte en "bolas" nunca mejor dicho juas!!!.. no sabía yo de ese pudor tuyo ante tanta fémina observándote... jatétú que yo con mi ginécologo aún me tengo que poner en posturas menos decorosas y que practico bastante poco por aquello de esa selectividad que me tiene hipocondriaca a asuntos de coyunto... me disperso elemento...

    que te sales siempre.. tu con los pañales para que todo quede en casa ya sabes ;) de aquí no sale.. lo juro por nacho vidal...

    un besazo petardo

    firmado_ una lerda declarada

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    1. El dolor del alma y el de un corazón partío. El dolor de un amor rechazado, el de una adicción oculta, el de un pinchazo en la encía...y ahora puedo decir también el dolor de los huevos, eso es algo terrible y más en un ser como yo, muy mío siempre, que oculto mis dolores cual tesoro isleño enterrado.
      No Miryan, no soy así yo, yo me despeloto debajo de un farol si es menester, pero no se, quizás tuve un bajón de autoestima y me sentí pequeño, no lo se, algo me ocurrió que no se lo que es y me trae de cabeza.
      Y que sepas que el Comino es mano de Santo, hoy me he levantado totalmente desahogado en mis bajos.

      Y de lerda nada eh!..tu siempre serás hiedra! ;-)

      Besazos guapetona, gracias.

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  2. Moraleja: A veces es mejor dejar que te toquen un poco los huevos... evitarás males mayores.

    Hilarante y mordaz como siempre querido Arkaitz.

    Besos

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    1. Alter, buena recomendación me has dado..jajaja..te prometo que me quito la timidez de encima y que me los toquen todas...hala!! a tocarrr a tocarrr!!!!..jajajaja.
      Pero tienes razón, nunca hay que hacer lo que yo en mi historia, jamás!

      Un beso Alter,..gracias!! Nos twitteamos! ;-)

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  3. Pero es mas natural que na, hazte ver niño...jajajaa..
    Muy bueno eh!!!

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  4. Hola Lola, gracias por escribirme.
    La verdad es que sé que hago mal en mi relato, en la vida real no hago eso eh!
    Es algo natural como tu muy bien dices. Tendré que hacer una segunda parte del relato enseñándolo todo a las doctoras..jaja.

    Gracias por haberte gustado y un fuerte beso.

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  5. Que se le va hacer amigo.
    cariños

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    1. No hay mas remedio que aguantar Fiaris, como tu bien dices, que se le va hacer. Esperemos que las cataplasmas hagan su efecto. ;-)

      Besos!.....y gracias

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  6. Jajajaa!! Cómo me has hecho reír!!
    Sos tremendo!!!
    Muxus!!
    Lau.

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    1. No sabes lo que me alegro haberte hecho reír Laura, la risa es necesaria practicarla, y más en los tiempos que vivimos, verdad? si contribuyo a ello me alegro mucho.

      Muxus Laura....y gracias!

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  7. Después de que me has hecho recordar que cada vez que voy al ginecólogo me tengo que espatarrar y encima le pago no se me ocurre nada gracioso que comentar. Ainsss! Odio esas visitas.
    Yo creo que no fue verguenza, no, lo que ocurrió es que asociaste la "Tocada de huevos" como algo malo jajaja. En fin... Cosas de la cultura popular.
    Un besín.

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    1. Pues si Blue, reconozco que las mujeres también os tenéis que poner en posturas circenses, tenéis merito, lo reconozco.
      Pero a mi,..el estar delante de una doctora, pase, pero que encima estén mirándome tres mujeres más y encima con cara de curiosidad, eso como que me pone nervioso, comprendes?
      Yo creo que hay ciertas consultas que deberían tener algo mas de intimad, o sea, sin tantos espectadores.

      Un beso Blue, perdona la tardanza en la contestación,...y gracias.

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  8. jajajaja..Lo bueno de tus dolores son las aventuras que luego nos cuentas.

    Yo si que soy hipocondriaca,cuando me duele algo, de entrada siempre creo que puede ser lo peor y no voy al medico para no enterarme de lo que tengo.

    Abrazos

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    1. !Que bien te lo pasas con mis dolores eh!..jajajajaja, la verdad es que ahora leyéndolo de nuevo me estoy riendo yo solo.. :-)
      ¿Eres hipocondríaca, Dayana?? pues lo pasaras mal en muchos momentos, no?...pienso que el estar pensando que si tienes eso o lo otro y terminar creyéndotelo, tiene que ser muy malo y en ocasiones hasta un sufrimiento.
      Bueno Dayana, ya sabes lo que tienes que hacer, olvidarte de rollos y pensar en lo que de verdad tienes, una buena salud. y si algún día sientes algo, no dudes de ir al médico, Vele??..pues eso.

      Un beso muy grande Day....y gracias

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  9. Jajajajaja...¡es que me parto!, me tengo que partir de risa, ¡¡que bueno arkaitz!. Eres lo máximo en historias y al leerte me viene a la mente esta frase tan bonita: "la imaginación es la cometa más alta que podemos echar a volar". Tú elevas esa cometa y a la vez consigues elevarnos también a nosotros con tus historias (te lo digo de corazón).
    Si supieras que en mi último parto todo fueron hombres y me trataron y mimaron tan bien, que apenas grité. Todos tan guapos, tan cariñosos, que yo entre ellos me sentía como en una nube.
    Y cuando nació mi hija todos llorando ¡¡qué bonito!!. Todavía recuerdo sus caras y como entre tantos hombres perdí la vergüenza jijikiki..
    Por cierto ¿qué harías tú sin tu maría? te sancocha huevos, te los compra y hasta te hace cataplasmas jijikiki... Esa mujer se tiene el cielo ganado.
    Un besito grandísimo y gracias por hacer volar mi imaginación por momentos.

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    1. Querida Chari, te agradezco muchísimo lo que dices sobre mis historias y me alegro de que te hagan disfrutar tanto, uno de los motivos ya esta conseguido, hacer pasar un rato agradable.

      A las mujeres en el parto se os juntan los nervios con el miedo, el amor, la preocupación, o sea, que hay una mezcla de sensaciones que los médicos os importa un pimiento, creo que ni los veis. Pero mi caso, tener que bajarme los pantalones sin sentir el amor, el miedo ni los nervios, solo la sensación de un pelotón de fusilamiento fue superior a mi. En esos casos, donde no era nada importante, tenia que haber un poco mas de intimidad, vamos! si tener que hacer un striptis para toda una afición mirando. Igual no me explico bien, pero lo de las estudiantes mirando, como que no iba mucho. :-(

      Lo de Maria ya es punto y aparte. Me cuida como a un hijo y reconozco que yo seria un verdadero desastre si ella no estaría, le debo mucho.

      Un beso muy fuerte Chari y gracias a ti por leerme. Y me alegro que disfrutes.

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