"No existen más que dos reglas para escribir: Tener algo que decir y decirlo."
Oscar Wilde



jueves, 6 de octubre de 2011

UN DÍA DE FIESTA




Me desperté tarde. Era mi día de fiesta.  No abrí los ojos con el clásico timbrazo del despertador como suele ser lo normal, me desperté por los lametazos de Beltz. Beltz es mi gato, que con su pequeña lengua me estaba pringando el pómulo. Junto a mi, estaba una amiga con la cual había compartido la cama y algo más. Acariciando a Beltz, mientras este ronroneaba, mi mirada fue hacia la ventana por donde se veía un cielo azul intenso. Me alegró ver el buen tiempo. Todo el día lo tenia para mi disfrute. Beltz seguía jugando pasando una y otra vez por encima de mi tripa. Un poco más tarde también le despertó a Amaia, pero juraría que lo hizo con más suavidad. Desayunamos con la señora María, que había puesto la mesa con flores, un oloroso y sabroso bizcocho hecho por mi madre que el día anterior nos lo trajo. Era un bizcocho con un olor especial que los de pastelería no lo tienen. Solo lo tienen los de mi madre. Riquísimo.

Jugamos por el pasillo como niños. Jugamos y nos reímos con la espuma de la bañera, con el agua que nos echábamos salpicando el suelo. Nos reímos cuando me resbale con los charcos que se formaron en el suelo y me caí en él. Me calcé las deportivas, me puse un pantalón corto y baje al super con una pequeña lista que María me había confeccionado. Hoy que podía, la quería ayudar.  Al súper hacia tiempo que no iba. Le di un par de besos a Nerea, la chica de la caja. Cada día esta mas guapa. Además se lo dije, obligándola sin querer a ponerse colorada..
Me crucé con turistas que paseaban o se dirigían a la playa. Todo me parecía alegre y bonito. Tenia ganas de correr y lo hice. Eche a correr y subí las escaleras de casa de tres en tres. Llegue medio asfixiado arriba. Me metí de nuevo en la ducha para quitarme el sudor y me quede como nuevo. Amaia se reía diciéndome que ya no debía de hacer aquellas burradas. Que ya con mis cuarentaitantos no debía de hacer tonterías.
Salimos. Nos encontramos con los nuestros, con la cuadrilla. Paseamos. Comimos pintxos. Bebimos vinos y txakolis.  Bajamos a la playa tumbándonos en la arena.  Miramos al cielo y como niños jugamos a ver figuras en las nubes. Vimos aviones dejando su larga estela blanca  contrastando con el azul intenso del cielo. En la orilla jugamos a no mojarnos los pies con la espuma blanca de las olas.
En casa de Antxon cocinamos una estupenda paella en su pequeño jardín. Nos salió riquísima. Todos comimos y comieron. Nos besamos. Besé y besé. Le ayudamos a Antxon a organizar su desván que desde hace tiempo nos lo venia pidiendo. Bebí la cerveza más rápida del mundo. Estaba fría. Muy fría. Que rica. Amaia me agarro la mano y fuimos paseando detrás de los buenos amigos de la cuadrilla. Algunos cantando. Sería el vino.
Según íbamos pensé que había sido un día feliz. Que había sido un dia de fiesta donde no habia echado en falta las cámaras de fotos. Que era feliz. Porque me había despertado tarde, porque el bizcocho de mi madre estaba riquísimo, porque las flores que había puesto María en la mesa olían muy bien, porque nos habíamos reído con la espuma de la bañera, por los besos, por la paella. Porque había visto figuras en las nubes, por los aviones con cola blanca. Porque al final nos mojamos los pies con el agua de las olas. Porque habíamos ido agarrados de la mano. Por los amigos. Por ella. 
Era emocionante. Pensé que me reconciliaba con los días. Últimamente se me hacían largos y pesados. Pero son preciosos.

arkaitz

4 comentarios:

  1. Pues qué dia tan bonito!!

    Me alegro mucho por ti y te deseos muchos asi de lindos.

    Gracias por compartilo con nosotros.Besos

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  2. Así, así... Días normales, situaciones normales, gentes normales. Amistad, cariño, amor, ternura.
    Buena comida, buena conversación. Un paisaje.
    ¿Será eso la felicidad?
    Un abrazo.

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  3. Hola Dayana! Son días que sin saber porque, al final, cuando estas en la cama y piensas.., te das cuenta que te han dejado un sabor especial. Son días muy normales aparentemente, pero algo tienen que al final te sientes feliz.
    Besos Dayana,..y gracias

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  4. BlueLady, son los ingredientes mejores para un día feliz. Cada vez estoy mas convencido que no son necesarias grades fiestas para disfrutar. Con lo que digo en el post pase un gran día.
    Gracias Blue y besos!

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