"No existen más que dos reglas para escribir: Tener algo que decir y decirlo."
Oscar Wilde



sábado, 26 de junio de 2010

Recuerdos

video

Ya que he colgado unas cuantas fotos mías, me da no se que dejarlas ahí sin decir nada.
Que os puedo decir!.. a ver! Bueno, si. Que todas las fotos que realizo son como si fueran hijos míos. Recuerdo cuando se concibieron cada una. El tiempo que hacia, la luz que había en el momento de apretar el disparador, la situación. Los datos del diafragma y obturación normalmente los apunto, pero casi los puedo recordar. He tirado cantidad de fotos, o sea, que he hecho muchas y todavía no estoy contento con ninguna,..y creo que nunca lo estaré. No existe la foto perfecta.
Os dejo unas cuantas fotos en este montaje. La calidad no es nada buena porque no me aclaro con estos dichosos vídeos, pero algo se puede llegar a apreciar.
Verlas a gusto y que os guste.
Graciass!!

arkaitz

-VOTAR-

miércoles, 23 de junio de 2010

La Noche de San Juan

Hoy es Noche de San Juan. Noche de misterio, noche de no mirar atrás, noche de quemar todo lo malo, todo lo negativo.

Las brujas celebran su akelarre en las cuevas de Zugarramurdi. La Mari, la bruja Mari, la sorgiña, hace sus conjuros en su cueva del monte Amboto rodeada por las demás brujas dueñas de otros montes de Euskalerria.

La noche es muy corta. La noche esta de fiesta, no tiene sueño y el día madruga mucho, le hemos despertado con las hogueras. El día abre sus ojos y nosotros los cerramos. Nace un nuevo día.

La noche ha sido corta pero intensa. Nuestras ropas están impregnadas por el olor a la madera quemada. Al olor del papel de los apuntes quemados de los estudiantes. Impregnadas por el olor del papel de aquellas cartas de un falso amor. Impregnadas por el olor de un pañuelo, una corbata o una bufanda que nos trae recuerdos de un amor truncado.

Saltemos la hoguera, desafiemos al fuego,...juguemos. Hoy es la noche de San Juan.

arkaitz


-VOTAR-

martes, 22 de junio de 2010

Yo he probado la cocina de autor

Soy un hombre que durante años he comido en casa de mis padres hasta que me emancipé. También en muchísimas ocasiones en casa de mis aitonas (abuelos). María es la que ahora prepara la comida en casa, una señora que como ya lo he dicho en muchas ocasiones cuida de mi apartamento, y porque no decirlo,..de mi. Soy hombre de sociedad gastronómica. Hombre de cuadrilla de amigos, de tomar unos potes o vinos con ellos mientras charlamos de cosas intrascendentes despues del trabajo. Hombre que una vez al mes me toca cocinar para todos ellos en la sociedad. Cada semana nos toca a tres. Es rotativo. Estoy acostumbrado a la comida tradicional de aquí, buena sopa de pescado, ensaladas, chuleta, menestras, bacalao, alubias, en fin!..la comida de siempre.

El otro día fui invitado a un restaurante de los llamados modernos con la excusa de la presentación de un libro de un conocido hombre de letras zarauztarra. Me toco sentarme en una mesa de diez comensales, era gente conocida donostiarra y guipuzkoana. Una mesa redonda con finos manteles y unas sillas tan cómodas que si habías madrugado mucho te incitaban a una siesta. Una modernisima lámpara en forma de espiral me iluminaba y hasta me calentaba todo el pelamen.
Una joven camarera estaba tras de mi como petrificada, como estatua de mármol vigilando
cualquier cosa que necesitáramos. Las copas brillaban como para estar con las gafas de sol puestas. No eran copas normales, sus formas eran extrañas, muy modernas. Los cubiertos, anatómicos cien por cien, se amoldaban a la mano como un guante.

Justo frente a mi tenia un cartoncito con el menú. Lo cogí y leí. Fue ahí cuando me quede perplejo. Me iba a comer ni más ni menos que Papel de algodón de azúcar con piñones tiernos con aire helado de parmesano con muesli. Ñoquis de papa esféricos y consomé de papa asada con ravioles esféricos de arveja con arvejas a la menta. Papel de flores con pétalos del día con caracoles a la llauna cocidos en bandeja de lata y Bizcocho de sésamo negro con guarnición de miso con aire de zanahoria con leche amarga de coco.
Me quede mudo.
Miré a la señora de mi derecha que tenia un peinado como muy alto, no se si seria por haber leído también el menú, pero estaba toda seria.

De pronto salieron de una puerta del fondo ocho o diez camareros todos en fila con una bandeja en la mano a la misma altura, parecía un desfile militar. Se desperdigaron todos muy marciales hacia sus puntos de destino. Uno de los destinos era mi mesa, bueno!..la de los diez que la ocupábamos. Cuando llegó a mi altura y me puso el plato, -enorme plato por cierto-, sobre la mesa, se cayó en mi pierna una cosa extraña. No se si seria un papel de algodón de azúcar o un raviole esférico, pero se quedo ahí quieto, pegado a mi pantalón. El camarero con sus guantes blancos y sin pensárselo saco un spray del bolsillo y pulverizó mi pantalón con aquello. En pocos segundos había desaparecido la mancha. !Coño!, cojunodo! dije yo, me tienes que dar la marca de ese producto. Al terminar se lo daré, señor, me dijo él muy educadamente.

Miré al gran plato y pude ver que en el centro había unas cosas muy bien puestas cruzadas por el medio por unas finas rayas de algún tipo de salsa. Pensé que seria un anticipo de lo que íbamos a comer, pero la señora del pelo para arriba me dijo muy seria ella que no...!que eso es el primer plato!!.

Aprovechando que estaba el maître cerca le llamé y le pregunté en que consistía el plato, cual era su elaboración. Me dijo que era sumamente complicado, que el alimento estaba subliminado bajo una liofilización, con inducciones y desestructuraciones microembulsionadas. Sinceramente no le entendí nada, pero le di las gracias.
Cogí con una cucharilla una especie de huevo pequeño de color verde, me lo lleve a la boca y mastique con cuidado, con mimo, como con miedo de hacerle daño. Aquel huevo hizo pluff! dentro de mi boca y de él salió humo, mucho humo con olor y sabor a perejil. Le mire a la señora con el pelo para arriba y vi que echaba humo por su nariz, era todo un espectáculo. Levante la mirada intentando ver la totalidad del salón, de todas las mesas salía humo, todos estábamos degustando el huevo verde con humo de perejil. Era la cocina actual, la cocina moderna.

Cuando se acercaba de nuevo el camarero con un nuevo plato, uno de mis dos móviles sonó. El sonido era de mensaje y el móvil el del trabajo. Lo saque y lo leí, ponía: "Arkaitz, vete a la reunión que EA y Batasuna tienen en la sede de los primeros. Cubre tu la noticia. No hay mas gente para hacerlo. Manda cuanto antes las fotos".

Me levante rápido de la mesa, no sin antes disculparme y despedirme. También me despedí del autor del libro que presentaba, diciendole que ya charlaríamos en otra ocasión y le tomaría fotos, que en Zarautz nos encontraríamos.

Fui hacia el coche, pero antes de entrar saque el móvil y llame a casa.
Maria!!..hola, como estas?...mira, te llamo para ver si tienes pescado o carne en casa!
Si, pescado si tengo, tengo una mediana.
Pues si no te importa preparame esa mediana en salsa.
Pero no estas comiendo?..no tenias una comida?
Si, si, tenia una comida, pero es largo de contar, ya sabes, era cocina de autor y esas cosas
Pero estas sin comer Arkaitz?
Bueno, he comido un huevo
Un huevo solo?
Si, un huevo verde con humo.
Tu has bebido?
Que no coño, ya te lo explicare, ahora tengo prisa..y preparame la mediana!!
Agur, gero arte!
Agur Arkaitz, agur

arkaitz

-VOTAR-

sábado, 19 de junio de 2010

Una flor,.......el mejor regalo.


Esta flor amarilla tan bonita es un hibisco del jardín de Fiaris, jardín que debe ser precioso por las flores que tiene. Me la ha regalado.
Dice Fiaris que la flor es un trocito de su casa, pues yo tengo ya un trocito de la casa de Fiaris. Gracias por ese regalo, zorionak por esas 80.000 visitas y un beso muy grande.

arkaitz

viernes, 18 de junio de 2010

José Saramago

Hoy, 18-6-2010, se nos fue un escritor, periodista, dramaturgo y Premio Novel de Literatura, José Saramago. He aquí algunos de sus pensamientos o frases.


Derrota
La derrota tiene algo positivo, nunca es definitiva. En cambio la victoria tiene algo negativo, jamás es definitiva.

Enfermedad
Las tres enfermedades del hombre actual son la incomunicación, la revolución tecnológica y su vida centrada en su triunfo personal.

Optimista
Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay.

Ateo
No creo en dios y no me hace ninguna falta. Por lo menos estoy a salvo de ser intolerante. Los ateos somos las personas más tolerantes del mundo. Un creyente fácilmente pasa a la intolerancia. En ningún momento de la historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen unos a los otros. Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en dios, no lo necesito y además soy buena persona.

Comunista
Soy un comunista hormonal.

Nombre
Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre y eso es lo que realmente somos.

Asesinato
¿Qué clase de mundo es éste que puede mandar máquinas a Marte y no hace nada para detener el asesinato de un ser humano?

Ciego
Pienso que todos estamos ciegos. Somos ciegos que pueden ver, pero que no miran.

Secreto
No te pido que me lo cuentes todo, tienes derecho a guardar tus secretos, con una única e irrenunciable excepción, aquellos de los que dependa tu vida, tu futuro, tu felicidad, ésos quiero saberlos, tengo derecho, y tú no me lo puedes negar.

Democracia
El poder real es económico, entonces no tiene sentido hablar de democracia.

Escribir
No busques trabajo: escribe.

Sentido
Si hay que buscar el sentido de la música, de la filosofía, de una rosa, es que no estamos entendiendo nada.


arkaitz


-VOTAR-

lunes, 14 de junio de 2010

De nuevo estamos en primera.

De siempre he oído decir que el fútbol es un deporte distinto a los demás. Que atrae a las masas. Que los sentimientos por los colores son terribles, capaz de hacer reír como llorar.

Ayer el equipo de Donostia, la Real Sociedad, gano un partido que le lleva directamente a la categoría que jamás debió de dejar, la Primera División.

La ciudad desde primeras horas de la mañana estaba vestida de azul y blanco, -de txuri urdin en euskera-. Desde los niños a los mayores, ayer todos ibamos con las camisetas, gorras, bufandas y banderas azules y blancas. La ciudad era una gran fiesta. Se descorchaban botellas de champán, se brindaba con personas que no las habías visto nunca, te abrazaban y abrazabas tu también, todo era alegría.

Ayer pude ver que el fútbol es algo mas que once jugadores detrás de un balón. Ayer pude comprobar que el fútbol es una de las pocas medicinas que nos hace olvidar por unas horas la dichosa crisis.

Ayer, la tarde de un domingo, todo Donostia fue feliz y la culpa de todo ello era de un balón y once jugadores. Es curioso.

Zorionak Erreala!!. Gora Erreala!!

arkaitz

-VOTAR-

miércoles, 9 de junio de 2010

Concurso de microrrelatos del Tablón de Anuncios




Al final me he animado a participar en el concurso de microrrelatos que me invitaron los del Tablón de Anuncios con el tema "Anuncios clasificados". Este es el post, un máximo de 300 palabras.



El Anuncio de un Trabajo

Me levante deprisa. Me puse rápido las zapatillas. Tenia que llegar antes que mis compañeros de pensión. Abrí la puerta y allí estaba, !menos mal!, el periódico estaba en el felpudo. Lo cogí y me fui al wc. Cerré con fuerza la puerta. Pase las páginas deprisa con ganas de llegar a los anuncios clasificados. Sirviéndome del dedo fui bajando por las columnas de texto de los anuncios. Vendo. Compro. Relaciones, Contactos...No, eso no,.¿Que pone aquí?...Se necesita Gigolo?...¿que es eso?..¿Gigolo? que raro. A ver, lo leeré.."Se necesita Gigolo, buena presencia, para señoras solventes. buenos ingresos". Coño! que curioso, nunca lo había oído, !Gigolo! y además para señoras, será para arreglarles la lavadora? siempre he dicho que me considero un multiusos, o sea que también sabré arreglar aspiradoras y esas cosas de la casa.

Oiga!..llamo por lo del anuncio de Gigolo, creo que reúno las condiciones. Como!!..¿Que si soy fuerte?....¿el que?? mi paquete!, ¿si tengo buen paquete? jeje pues reconozco que si lo tengo, pero, porque lo pregunta? ah!, por las clientas!..ya ya, comprendo, caprichos de señoras adineradas, ya! Como dice? ¿para los bajos?..¿que bajos? tendré que arreglarles el coche? !hombre de mecánica también me defiendo. Esta bien, iré a la dirección que me ha dado. Ya le contare. Adiós.

Muy buenas señora, soy el Gigolo!.
Pase pase, como se llama?..
Pepe señora.
No! Pepe no! las horas que estés conmigo serás Eduardo José.
¿Eduardo José?....como quiera señora. A ver, que hay que arreglar?
Puesss!..a mi. Arreglame a mi Eduardo José, amor mío!.
!Señora. suelteme!. No me bese, buagg! Deje en paz la bragueta. Soy un Gigolo, que se ha creído, tengo mis estudios. Lo ponía el anuncio, un Gigolo, no un putón verbenero.

Que señora!. Si no leen bien los anuncios!...
Así no hay forma de encontrar trabajo.

arkaitz


lunes, 7 de junio de 2010

La Tormenta (viene del post anterior)

Después de un buen rato tumbado, me levante de la mojada arena, miré hacia atrás donde se encontraba mi ropa. Ésta, estaba toda mojada por la lluvia y por las olas que habían alcanzado las rocas donde yo la deje, pero no me importaba. Cogí la ropa sintiendo que aquel momento casi mágico llegaba a su fin. Se estaban abriendo huecos en las nubes y el sol hacia su presencia en el horizonte.

Hay situaciones en la vida que siendo muy sencillas te hacen ser feliz, te dejan un recuerdo y un sabor difícil de olvidar. Son flashes. Son destellos. Suceden solo una vez y no se repiten más, y aquel momento lo era. Ocurren en momentos puntuales de nuestra vida y la verdad es que hay que vivirlos intensamente. En ocasiones se repiten, pero ya no suele ser lo mismo, es difícil que se den cita los mismos elementos.
Quizás fue la mezcla del peligro y miedo que pase siendo un juguete del agua y eso unido a la relajación que sentí en la arena mientras contemplaba ese escaparate de bellas olas fue la sensación de felicidad que sentí. Hay que vivir el instante y recordarlo. La vida son recuerdos y cuanto más bellos sean, mas feliz habrás sido


Como fotógrafo capto el instante y sé que lo ideal para estar contento con lo que pretendes fotografiar es conseguir juntar en el recuadro que ves por el visor los elementos justos que tu necesitas para crear la composición que deseas, y hacer esa foto "fantástica" que buscas. Tener la suerte o la picaresca para que todos esos elementos se den cita dentro del recuadro es lo que hace que al accionar el disparador algo te diga que esa foto será la buena. Es una conjunción de detalles en el momento justo y en el sitio preciso que su resultado te hace feliz.

Eso fue lo que me había ocurrido en el agua y posteriormente en la arena. El fuerte viento, las grandes olas queriendo comerse la playa, las gaviotas volando majestuosas sobre mi, la lluvia, la agradable temperatura, mi desnudez en contacto con la arena fresca y húmeda, la oscuridad, todo, todo ello junto, me hizo ser feliz. No tenia la cámara para captar aquel momento, pero fui feliz.

Me puse las deportivas, el pantalón mojado, y así vestido me fui por el paseo marítimo. Todo había pasado. Las olas estaban ya cansadas de tanto saltar y golpearse contra las rocas. El viento ahora era una suave brisa agradable. La lluvia estaba seca. Y las gaviotas se habían ido, cansadas de verme, a sus nidos entre las rocas. La tormenta había pasado.

arkaitz

-VOTAR-

martes, 1 de junio de 2010

La Tormenta



He visto la luz del faro. Se ha encendido antes de tiempo. Las estrellas se han cubierto y llueve, el viento sopla muy fuerte. La tormenta ha hecho que oscurezca muy rápido. La mar se ha enfadado y las olas son muy grandes, todo ha ocurrido muy deprisa.
Cuando una ola me envuelve, recibo de ella un golpe como si fuera una bofetada. Nado hacia la orilla sin ver la arena, pues hoy el anochecer es mas oscuro que nunca, y oigo el ruido de las olas aquí y allá en la oscuridad cuando rompen con estrépito. Nunca hasta ahora las había oído reventar de forma parecida estando yo en ella. Tengo miedo que una de ellas me hunda. Basta que me rompa encima con esa fuerza y con lo cansado que ya estoy no volvería a ver la playa, me ahogaría. Noto como una ola me eleva y me da vueltas y vueltas sin saber yo donde esta la superficie, he perdido el sentido de la orientación. Al salir y poder respirar, cojo con ansias todo en aire que puedo llenando mis pulmones y veo con ilusión, iluminada por las viejas farolas, la orilla de la playa. Esa gran ola me ha arrastrado unos veinte metros sin más esfuerzo por mi parte que mantener la respiración. He tenido suerte. Creo que me he alejado demasiado hoy y con la mala mar que hace, lo que he hecho es de locos.

Me tumbo en la orilla cansado, respirando muy rápido, como queriendo llenar mis pulmones de aire cuanto antes. El corazón me late con fuerza, toda mi sangre esta circulando por mi cuerpo como si de una gran autovía se tratara. El silencio, solo roto por el ruido de las olas, hace que oiga mis propios latidos, mi corazón esta a tope. Noto las palpitaciones en las sienes.

Miro hacia arriba, el cielo está negro, es un gran lienzo negro donde resalta la blancura de una gaviota con su majestuoso vuelo mirándome desde las alturas, espiándome, siguiendome con su mirada, mirando mis movimientos, imagino que pensará que estoy muerto o dormido y por supuesto mirando si llevo comida.

Me incorporo sentándome en la arena. No solo estaba esa gaviota, había más. Las gaviotas habían aparecido con sus planeos de ave conquistadora e indiferente. Varias de ellas vuelan rápidas abriendo sus caminos entre el viento. Resbalan entre las manchas grises y oscuras de las nubes y desaparecen a veces durante tiempo y tiempo tragados por los senos de las olas.
Son muy fuertes. Con las alas grisáceas vuelan muy excitadas por la tormenta y son llevadas por las rachas del viento. Son las gaviotas de las tormentas.

Sin casi querer yo, mi cuerpo se tumba de nuevo en la mojada arena mirando hacia las oscuras nubes, la lluvia me golpea en la cara, es como una caricia, la caricia de la lluvia, y me siento libre, totalmente libre y grito, grito fuerte acompañando a las gaviotas en sus cantos, y cierro los ojos y pienso, pienso... Estoy desnudo, mojado y sin embargo lo tengo todo, todo,...soy feliz.

arkaitz


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