"No existen más que dos reglas para escribir: Tener algo que decir y decirlo."
Oscar Wilde



martes, 22 de junio de 2010

Yo he probado la cocina de autor

Soy un hombre que durante años he comido en casa de mis padres hasta que me emancipé. También en muchísimas ocasiones en casa de mis aitonas (abuelos). María es la que ahora prepara la comida en casa, una señora que como ya lo he dicho en muchas ocasiones cuida de mi apartamento, y porque no decirlo,..de mi. Soy hombre de sociedad gastronómica. Hombre de cuadrilla de amigos, de tomar unos potes o vinos con ellos mientras charlamos de cosas intrascendentes despues del trabajo. Hombre que una vez al mes me toca cocinar para todos ellos en la sociedad. Cada semana nos toca a tres. Es rotativo. Estoy acostumbrado a la comida tradicional de aquí, buena sopa de pescado, ensaladas, chuleta, menestras, bacalao, alubias, en fin!..la comida de siempre.

El otro día fui invitado a un restaurante de los llamados modernos con la excusa de la presentación de un libro de un conocido hombre de letras zarauztarra. Me toco sentarme en una mesa de diez comensales, era gente conocida donostiarra y guipuzkoana. Una mesa redonda con finos manteles y unas sillas tan cómodas que si habías madrugado mucho te incitaban a una siesta. Una modernisima lámpara en forma de espiral me iluminaba y hasta me calentaba todo el pelamen.
Una joven camarera estaba tras de mi como petrificada, como estatua de mármol vigilando
cualquier cosa que necesitáramos. Las copas brillaban como para estar con las gafas de sol puestas. No eran copas normales, sus formas eran extrañas, muy modernas. Los cubiertos, anatómicos cien por cien, se amoldaban a la mano como un guante.

Justo frente a mi tenia un cartoncito con el menú. Lo cogí y leí. Fue ahí cuando me quede perplejo. Me iba a comer ni más ni menos que Papel de algodón de azúcar con piñones tiernos con aire helado de parmesano con muesli. Ñoquis de papa esféricos y consomé de papa asada con ravioles esféricos de arveja con arvejas a la menta. Papel de flores con pétalos del día con caracoles a la llauna cocidos en bandeja de lata y Bizcocho de sésamo negro con guarnición de miso con aire de zanahoria con leche amarga de coco.
Me quede mudo.
Miré a la señora de mi derecha que tenia un peinado como muy alto, no se si seria por haber leído también el menú, pero estaba toda seria.

De pronto salieron de una puerta del fondo ocho o diez camareros todos en fila con una bandeja en la mano a la misma altura, parecía un desfile militar. Se desperdigaron todos muy marciales hacia sus puntos de destino. Uno de los destinos era mi mesa, bueno!..la de los diez que la ocupábamos. Cuando llegó a mi altura y me puso el plato, -enorme plato por cierto-, sobre la mesa, se cayó en mi pierna una cosa extraña. No se si seria un papel de algodón de azúcar o un raviole esférico, pero se quedo ahí quieto, pegado a mi pantalón. El camarero con sus guantes blancos y sin pensárselo saco un spray del bolsillo y pulverizó mi pantalón con aquello. En pocos segundos había desaparecido la mancha. !Coño!, cojunodo! dije yo, me tienes que dar la marca de ese producto. Al terminar se lo daré, señor, me dijo él muy educadamente.

Miré al gran plato y pude ver que en el centro había unas cosas muy bien puestas cruzadas por el medio por unas finas rayas de algún tipo de salsa. Pensé que seria un anticipo de lo que íbamos a comer, pero la señora del pelo para arriba me dijo muy seria ella que no...!que eso es el primer plato!!.

Aprovechando que estaba el maître cerca le llamé y le pregunté en que consistía el plato, cual era su elaboración. Me dijo que era sumamente complicado, que el alimento estaba subliminado bajo una liofilización, con inducciones y desestructuraciones microembulsionadas. Sinceramente no le entendí nada, pero le di las gracias.
Cogí con una cucharilla una especie de huevo pequeño de color verde, me lo lleve a la boca y mastique con cuidado, con mimo, como con miedo de hacerle daño. Aquel huevo hizo pluff! dentro de mi boca y de él salió humo, mucho humo con olor y sabor a perejil. Le mire a la señora con el pelo para arriba y vi que echaba humo por su nariz, era todo un espectáculo. Levante la mirada intentando ver la totalidad del salón, de todas las mesas salía humo, todos estábamos degustando el huevo verde con humo de perejil. Era la cocina actual, la cocina moderna.

Cuando se acercaba de nuevo el camarero con un nuevo plato, uno de mis dos móviles sonó. El sonido era de mensaje y el móvil el del trabajo. Lo saque y lo leí, ponía: "Arkaitz, vete a la reunión que EA y Batasuna tienen en la sede de los primeros. Cubre tu la noticia. No hay mas gente para hacerlo. Manda cuanto antes las fotos".

Me levante rápido de la mesa, no sin antes disculparme y despedirme. También me despedí del autor del libro que presentaba, diciendole que ya charlaríamos en otra ocasión y le tomaría fotos, que en Zarautz nos encontraríamos.

Fui hacia el coche, pero antes de entrar saque el móvil y llame a casa.
Maria!!..hola, como estas?...mira, te llamo para ver si tienes pescado o carne en casa!
Si, pescado si tengo, tengo una mediana.
Pues si no te importa preparame esa mediana en salsa.
Pero no estas comiendo?..no tenias una comida?
Si, si, tenia una comida, pero es largo de contar, ya sabes, era cocina de autor y esas cosas
Pero estas sin comer Arkaitz?
Bueno, he comido un huevo
Un huevo solo?
Si, un huevo verde con humo.
Tu has bebido?
Que no coño, ya te lo explicare, ahora tengo prisa..y preparame la mediana!!
Agur, gero arte!
Agur Arkaitz, agur

arkaitz

-VOTAR-

10 comentarios:

  1. Se trata de una nueva terapia..la visualización de todos los alimentos acompañada de la verbalización del menu...produce un estado de saciedad permanente...ja​jajaj​aj.. ese punto R de veras optimizando los recursos.. muxus...
    On Egin!!!

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  2. Jajaja,que fuerte¡ dan ganas de colgar esta entrada para que se distribuya en todas las Jornadas sobre megalomania y cocina de autor.Me ha encantado, el menú es un despliegue de idioteces y alquimia.Tus reacciones y el despliegue de camareros y clientes, es para verlo en directo.

    Besos

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  3. Si si May, estoy sumamente saciado del huevo verde, seguro que fue por su nombrecito.
    En el próximo post, el punto R será con humo, veras!!....jeje..:)
    Estas hecha una euskalduna May,.así me gusta. Me aprovechó mucho, pero la mediana que me preparo Maria.
    Muxus May, muchos muxos.

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  4. Kaixo Clara, me alegro muchísimo de leerte. Ya has visto lo que me ocurrió por meterme donde no me llaman. Si en el fondo yo siempre he sido de potaje,..eso de los huevos verdes como que no...jeje.
    Que sepas que te sigo,..enhorabuena por tu blog.
    Un muxu muy fuerte y gracias.

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  5. jajajaja.... muy bueno, me ha encantado. Saludos, MªAngeles.

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  6. DoEnJo,...graciass!!..casi no veo tu comentario, algo no me funciona bien en el blog, espero solucionarlo. He clicado y he visto que me habías dejado una hermosa risa, la cual me encanta. Me alegro que te haya gustado. Un placer de nuevo verte por mi rincón,..pasare por el tuyo, prepara una cervecita..jeje.
    Gracias de nuevo...besos

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  7. Ah! mare eres un caso eh? jajaja Qué quieres que te diga? Para una chica "purista" como yo, en la cocina; también ha sido didícil entender la evolución o revolución (como quieras llamarlo) de la técnica, en la preparación de los alimentos. Personalmente prefiero los sabores y las texturas de siempre; pero eso si, cuidando extremedamente los tiempos de cocción, los ingredientes, la presentación...Eso es lo que ha mejorado mucho estos ultimos años. La cocina de diseño da exclusividad a los cocineros, en cuanto a su preparación; porque nadie dispone de un laboratorio gastronómico en casa. Por lo general es dificil de entender y de degustar; simplemente es otra manera de comer. Saludosss con besito!

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  8. Hola BlueLady guapetona! Primero perdona mi tardanza en contestarte, lo siento mucho, no me había fijado y con las vacaciones por medio...
    No pienses que soy así, he llevado al extremo el post. Soy de los que me gusta la nueva cocina y también soy de los que la prueba y normalmente me gusta. Me gusta experimentar con la cocina actual y no solo padalear la cocina tradicional. Como te he dicho, el post lo he llevado al extremo y en plan un poco humorístico, pero soy de los que respeto profundamente a los restauradores de la cocina.
    Gracias por la puntualización y disculpa mi tardanza de nuevo.
    Besitos Lady

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  9. jajajajajaja...qué bueno!!

    Soy cocinera y me encanta innovar,pero esto de llevar a los alimentos a esos estados tan etéreos..no es lo mio.
    Soy de las que prefieren cocinar a fuego de leña y cazuelas de barro a ser posible.

    Besos

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  10. Hola Dayana, antes de nada perdona por la tardanza en contestar, pero la verdad no me había dado cuenta,.ainsss mi cabeza!!

    Dayana, tu si que sabes!! Tanto huevito verde echando humo, a mi me deja como antes de comer, que me den como tu dices, unas buenas alubias cocinadas con leña y cazuela de barro,..mmmmm!! que ricas!

    Besos Day,..y gracias

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