"No existen más que dos reglas para escribir: Tener algo que decir y decirlo."
Oscar Wilde



lunes, 5 de abril de 2010

Las vacaciones de Semana Santa

Bueno!,.ya se pasó la Semana Santa. Todos los que tuvieron la suerte de salir, ya estan de vuelta. Algunos de mis amigos de cuadrilla que han estado por tierras andaluzas han llegado contentos a la vez que sorprendidos. Estan contentos, según me contaban, por todo el ambiente que se forma esa semana por la zona andaluza. Tambien por sus gentes, muy hospitalarios siempre. El tiempo, un poco chungo me dijeron. Contentos también por la tapas, -lo que aqui se llaman pintxos-, que allí en muchos bares son gratis si tomas una consumición y aqui el pintxo nos cuesta 1,5 o 2 euros aparte de la bebida, o sea, que un txikito de Rioja con un pintxo nos puede salir y nos sale por 3,2 euros o 531,2 Ptas. de las antiguas. Y también estaban sorprendidos mis amigos por la representación de la pasión que vieron en un pueblo no muy grande, más bien pequeño, donde todos los personajes estaban representados por gentes del propio pueblo. Cristo, Judas, María Magdalena, Los Romanos, etc. todos eran vecinos del pueblo. Parece ser que este año, por un sistema de rotación de los hombres del pueblo, el papel de Cristo lo representaba el carnicero del mismo, Juan José. Mas conocido por Juan el chistorras.

Según me siguieron contado mis amigos algo extraño se palpaba en el ambiente. Estaba todo muy enrarecido. Ya para empezar algunos de los Romanos en lugar de llevar el látigo de cartón piedra como se les entregó, llevaban los látigos de achuchar a las mulas,...mmmmmm!!..eso no olía muy bien, algo se estaba cociendo.

La calle mayor del pueblo según contaban, estaba en cuesta y por allí tendría que subir Cristo, o sea, el carnicero,..bueno! el que hacia del Señor,..en fin! que ya me entendéis! no?

Dicen que le ataron fuertemente, como si estarían sobreactuando y con empujones de los fuertes y muy malos modos le pusieron en mitad de la calle solo vestido con un taparrabos de tela de saco de la panadería.

Luego, mas tarde, sobre el hombro le dejaron caer la cruz, pero no la cruz que estaba preparada, una cruz de corcho sin peso alguno, no!, sino una cruz de tamaño natural de roble macizo con incrustaciones de hierro forjado que adorna la entrada de la iglesia y según dicen es la cruz de unos de los dos ladrones. El pobre Juan José ante semejante impacto notó como una clavícula hacia un extraño ruido,..crakk..como cuando se parte un hueso y de eso Juan José sabe mucho.

Los Romanos, o sea, Félix el cerrajero, Antonio, el de la panadería, incluso Don Martín el de la ventanilla del banco, todos ellos comenzaron a hostiarlo sin piedad a latigazo limpio. Uno de los Romanos, Félix el cerrajero, le daba con el buzo de trabajo sin percatarse que en su bolsillo todavía estaba la llave inglesa.

Cristo,..bueno! Juan José, caído en el suelo no sabia por donde le venían las tortas. María Magdalena, que era la Antonia, la señora del cerrajero, se le acercó y aprovechando que le tiraba medio litro de Lavanda por encima, le dijo al oído,.-se han enterado de lo nuestro y mi marido te quiere crucificar con clavos del 28-.

Nada más escuchar eso, Cristo,..bueno! Juan José, se levantó de un gran salto como un rayo cayéndosele el taparrabos que le tapaba el pirindolo salió cuesta arriba en pelota picada como alma que lleva el diablo con medio pueblo siguiéndole detrás. Todos ellos eran hombres, y no le seguían por la carne dura que les había vendido, no, era por la carne blanda de sus mujeres, que Cristo,..bueno, que Juan José el chistorras se las había beneficiado.

Mis amigos me contaron que no quisieron quedarse más tiempo, que la cosa se había puesto muy fea y preferían volverse.

Una vez aqui ya, miramos Internet por si ponía algo al respecto, pero no, no vimos ninguna noticia sobre lo acontecido en aquel pequeño pueblo. Posiblemente Juan José, el carnicero, el chistorras se haya tenido que ir a otro pueblo donde no le conozcan.

Pobre Juan.

arkaitz

-VOTAR-

4 comentarios:

  1. Ya se sabe que el carnicero tiene unas carnes muy apetecibles, pero ¿a quién se le ocurre ser Cristo y no renunciar?
    ¿Y por qué no huyó en taparrabos?
    En fin, un saludo

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  2. Drywater, date cuenta que todo fue muy rápido, y no tuvo tiempo de reacción. Y el taparrabos se lo quito para tener menos rozamiento con el aire, como los olímpicos, comprendes?.. ; )
    Saludoss!!

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  3. Eso eso...lo mejor de la semana santa..las comilonas y la fiesta. A esas me apunto.

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  4. Laka, por lo que dices te lo has pasado en grande esta semana de recogimiento y oración y no como el pobre Juan José. Por cierto!...como van tus plantas, esquejes y demás plantaciones verdes.. ;)
    Besazossss!!..me gusta verte, que conste..

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