"No existen más que dos reglas para escribir: Tener algo que decir y decirlo."
Oscar Wilde



domingo, 14 de marzo de 2010

Mi odontólogo, el Doctor Hernández

Estaba muy nervioso, tenia la boca seca y las manos me sudaban. Trague la poca saliva que mis glándulas salivares segregaban mientras levantaba la mirada del suelo,.un suelo cubierto por una fea alfombra color marrón oscuro con un circulo beige en el centro. A su alrededor estábamos sentados los pacientes del Dr. Hernández, un conocido odontólogo al que suelo acudir. Justo enfrente una señora de edad avanzada hacia gestos ella sola como si estaría hablando con alguien. Creo que jugaba con su dentadura postiza. De pronto la veía como abría su boca y sus dientes superiores caían hacia los inferiores. Esa visión hizo que el estómago se me encogiera y por un momento pensé en lo peor.
Tenia entre mis manos una revista de naturaleza y viajes que normalmente encuentras en las salas de espera,.la estaba apretando tanto con mis manos sudorosas, que cuando me di cuenta y la solté, las tenia manchadas de tinta verde.

Al lado de la señora mayor de la dentadura floja, había una madre con su hijo pequeño. El niño lloraba, lloraba mucho, no hacia más que repetir que si el doctor le sacaba el diente , el ratoncito Pérez no le traería ningún regalo, y continuaba llorando. La madre le zarandeo del brazo hasta el punto que se le cayo la visera al suelo, y le dijo.
-!!Callate ya niño!..aqui no hay más ratón que el Dr.Hernández!!..entiendes!-..
El niño medio mareado por tanto movimiento asintió con la cabeza y se cayó. La enfermera, entrada en años, le miró con cara de pocos amigos y le dijo,.
-!Señora, un respeto por favor, el Sr. Doctor de ratón solo tiene la cola!-

La habitación donde me encontraba junto con las otras personas no era muy grande, más bien pequeña y cutre, con unos cuadros reproducción de óleos parisinos y alguna acuarela que otra firmada por el propio Hernández.
Por dos altavoces situados uno frente al otro sonaba, en tono muy bajo, melodías orquestales que hacia que por lo menos un paciente se quedara dormido.
De pronto, la mayoría de los que estábamos, dimos un salto en nuestras sillas. El ruido del famoso "torno", ese aparato que te desgasta los dientes, sonó como una sierra mecánica. Su constante brrggggg!! como el de una batidora, me producía dentera y hacía que otra vez los sudores comenzaran a mojarme las manos. A todos se nos marcaba la mandíbula de apretar los dientes,.a todos menos a la señora mayor que con la dentadura floja no podía morder bien.
El señor que dormía se despertó del susto,.. miró para todos los lados como si quisiera saber donde se encontraba, y dijo...
-!Que pasa!, que pasa!, quien viene!, que ocurre!!-....
-Tranquilicese, no ocurre nada-..le dijo la enfermera que deambulaba por allí con algunos papeles en la mano.Le ofreció un vaso de agua, a lo que él le dijo,..
-No tendrá mejor una copa de coñac?-,..
-Aqui señor, de alcohol lo justo, y solo para las heridas-..

La música ambiental continuaba sonando por los altavoces, y este señor, que debía de tener sueño atrasado, no pudo reprimir un gran bostezo. Estaba justo enfrente de mi y la visión que tuve fue desmoralizante. Tenia la boca como el cráter de un volcán, más negro que el ombligo de un grillo, no tenia ni un solo diente, tenia la boca como normalmente y en plan jocoso se dice,.como el culo de un mono. Era el que más tranquilo estaba de todos. Bostezó por quinta vez y se durmió de nuevo.

-Señor Arkaitz!.pase por favor,.dijo una joven enfermera abriendo la puerta de la consulta. Me incorpore como un rayo debido a la impresión, pues no me esperaba la llamada, pensaba que estaba de los últimos.
-Adiós a todos, que suerte he tenido,..les dije en plan despedida a los que allí se quedaban.
-!Enchufado!..!Pelota!.escuche decir a uno,..
-!Desgraciado!..!Mamón!! me dijo la vieja de los dientes flojos,.
-Le habrá caído bien a la putilla de la enfermera, dijo el seboso que medio dormitaba...

-Hola, le dije a la enfermera,..
-Hola, buenisimas, me contesto, mientras me guiñaba un ojo en un plan muy picarón. Me quitó la americana con la mala suerte de caérsele un bolígrafo de uno de los bolsillos.
-!Uiss!, cuanto lo siento, dijo mientras se agachaba a recogerlo dejando al aire toda la popa...
-Por favor señorita, no se moleste.
-No, si no es ninguna molestia, todo lo contrario.
-Si, si, pero se va a enfriar..

-Hombre!! pero quien esta aqui!..dijo el Doctor mientras me pegaba unas palmadas en la espalda, Si es nada menos que el Sr.Arkaitz.
-Digame,..como va su exposición fotográfica?..
-Bien, bien, va muy bien, gracias.
-Sabe Sr.Arkaitz!.guardo con mucho cariño la foto que me hizo realizando una extracción de la tercera molar a aquel jodido paciente. Se me resistía el muy cabronazo,.jajaja!! Mandé hacer una ampliación de ella de 1,40 x 0,80..mírela, esta formidable presidiendo la consulta, verdad?
-Si si está muy bien. Queda muy profesional.
-Pero no hablo más mi querido amigo y tumbese por favor.

Me tumbe en el sillón, en esta ocasión en posición de camilla. Las piernas se me movían sin querer debido a la tensión que acumulaba. Era como si bailara un Trepak ruso en posición horizontal. Acciono algún artilugio el Doctor. y comencé a subir hasta ponerme a la altura de los pechos de la enfermera. De nuevo me guiñó el ojo sensualmente. En esta ocasión su sonrisa fue mas picarona pasándose la lengua por sus labios humedecíéndolos. Un escalofrío recorrió mi cuerpo. Fue una extraña sensación de... No me dio mas tiempo, tenia ya la boca abierta y la aguja clavada en la encía y notaba como el Doctor. empujaba con fuerza la jeringuilla. El efecto fue rapidísimo. Tuve una extraña sensación, como si se me hubiera dormido todo el cuerpo de golpe, era una especie de levitación. Parecía como si mi cuerpo no pesara nada, como si no tocase el sillón. Estaba flotando, y el Doctor.....el Doctor estaba en.. !!pelotas!! El Dr.Hernández se encontraba en pelotas y sus fofas carnes desnudas tocaban mi hombro. Tenia sus dedos metidos en mi boca y su sobaco, a la altura de mi nariz, olía mal, muy mal. Tambien la enfermera estaba desnuda. Sus hermosos pechos se apoyaban en mi otro brazo y sus pezones erguidos parecían ojos que me miraban. Yo seguía encontrándome flotando, notaba una especial paz, sumamente relajado. Tánto, que no sentía el más mínimo dolor aunque notaba las fuerzas que hacia el Doctor para extraerme la muela. La enfermera desnuda, se me subió encima comenzando a meterme mano. Vi como entraba la otra enfermera metida en años, y tambien estaba desnuda. Aquello era una orgía, un bacanal,..era la hostia!! todos en pelotas! El Doctor con los alicates en alto, enseñaba su trofeo, mi muela. La enfermera mas joven, que seguía en pelotas encima de mi, hizo que mi pirindolo se pusiera más duro que la cara de un político. Yo, con la boca completamente abierta por los dedos del Doctor era consciente que me faltaban brazos para tanto despelote, y fue ese momento cuando la enfermera comenzó a pegarme bofetadas, pensé por un momento que seria algún juego masoquista, pero no, una de esas bofetadas hizo que mi levitación terminara y cayera al sillón. Fue como si me cayera de una altura considerable. Mi cuerpo ya no flotaba, ahora notaba su gravedad. La visión se fue haciendo mas y mas nítida cada segundo que pasaba. El Doctor ahora estaba vestido, tambien las enfermeras y yo me encontraba sinceramente mal. Pude oír como la enfermera mayor le decía,..
-Doctor, le ha inyectado una dosis de heroína. No era un anestésico lo que le ha puesto Doctor.
-Calle, calle, ni una palabra al Sr, eh! Joaquina!
-Esta bien Doctor, pero le noto un poco decaído al paciente. Esta completamente blanco.
Me levante con la ayuda de la enfermera y no pude resistirme a decirle,..Que pezones tienes mas bonitos, que mirada tienen, con cuanto cariño me miraban,..su respuesta fue un gran tortazo y la verdad no se el porque, si hace poco me los estaba enseñando..

-Mi querido Sr.Arkaitz, le encuentro bajo de forma, no practica ya el remo? hoy ha tolerado muy mal la anestesia.
Si Doctor, me noto débil, es como si me hubieran dado una paliza.
Mi querido Arkaitz, no será nada, eso se cura con una buena cena en la sociedad. Bueno Arkaitz, le cargare esta consulta en su cuenta, y por favor, ponga alguna foto mía en la exposición. Me gusta aquella que me hizo poniendo la inyección como entrando a matar, recuerda?
-Si, si, la buscare y la expondré. Ahora me voy, no me encuentro muy bien,..Adiós.

Cerré la puerta y me monte en el ascensor. Dentro ya y mientras bajaba, me mire al espejo, Un hilo de sangre caía de la comisura de mis labios. Tantee con la lengua la muela y note que la carie seguía ahí, como antes de estar con el Doctor. !Me ha sacado la muela buena cojones!!.

Abrí la puerta del ascensor.
-Buenas, perdón, la consulta del Dr, Hernández?
-En el cuarto.
-Gracias, adiós.
-Adiós.

arkaitz
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2 comentarios:

  1. Hola..

    Uff.. menudo temita el que hoy nos traes, es algo que solo de pensarlo se me hace un nudo en el estomago..

    Un saludo de buenas noches

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  2. Balo!!..holaa!..gracias por tu visita. Si,..reconozco que el tema no es nada agradable, pero que quieres que te diga!!..hubo momentos que a mi me gustaron. Era una experiencia nueva; la levitación, el flotar, el ver la cabeza del Dr. desde arriba,..como te diria!..nuevas sensaciones. ;) Lo peor es que sigo con la muela mala. jeje
    De nuevo gracias Balo. Un beso y feliz puente.
    Muxus

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